06/04/08. Caracas. Los submarinos “kilo”, de fabricación rusa y de los que se anunció que Venezuela planea comprar una flota, son reconocidos internacionalmente por lo silenciosos que son. El tcnel. (r) Héctor Herrera, presidente del Frecimibol, explicó que a los “kilo” se les conoce como “aguja negra”, ya que son imperceptibles en las aguas submarinas. “Tienen gran potencialidad de disuasión, por lo que están orientados a resguardar los recursos que Venezuela posee tanto en la fachada caribeña como la atlántica”, explicó. Relató que de estos artefactos se dice que “es como si alguien va a entrar en una habitación oscura que tiene una cobra adentro”, y recordó que Venezuela cuenta con las más grandes reservas gasíferas en su zona acuática, por lo que “sería irresponsable no tomar medidas de prevención”. Los “kilo” entraron en servicio en la Armada de la Unión Soviética en los años ochenta y actualmente sirven en varias bases. Rusia dispone de más de dos docenas, hay dos en los puertos del mar Negro, dos en el Báltico, seis en los puertos de la Flota del Norte y los restantes en el océano Pacífico. Existen dos versiones, la tipo 877 y la tipo 636, que es más moderna y es considerada una de las mejores del mundo. Entre sus características, resaltan que puede suministrar información sobre dos blancos simultáneamente para el sistema de control de fuego. Pueden lanzar misiles Strela-3 (SA-N-8 Gremlin, según denominación Otan) o Iglas (SA-N10 Gimlet), que tienen un alcance de seis kilómetros y logran una velocidad de Mach 1,7. Luego de Rusia, India es el mayor usuario del “kilo”, con diez unidades en su flota. Otros países que cuentan con ellos son Irán (3) y China (2). Demora. Según Herrera Jiménez, la llegada de los “kilo” a aguas venezolanas podría demorar debido a que en mayo se concretaría el acuerdo de compra de las tres primeras unidades, y a partir de allí comenzará la fabricación. Herrera Jiménez, quien formó parte de la comisión venezolana que viajó a Rusia en 2007 para hacer estudios de los diferentes equipos que adquiriría el país, aseguró que la construcción de cada submarino tarda entre seis y ocho meses, por lo que sería a finales de año cuando empiecen a llegar. Explicó que, como el resto de los convenios que ha hecho el Gobierno nacional para adquirir equipos, los convenios contemplan la transferencia de tecnología, por lo que se tiene previsto la potenciación de la instalación de la estatal Dianca, así como la creación de nuevas empresas, tanto estatales como privadas y mixtas, para garantizar el mantenimiento mayor de las unidades. Añadió que ingenieros navales y marinos venezolanos irán a Rusia, los primeros para participar en la construcción, los segundos para adiestrarse en las labores de tripulación. Recordó que desde los años 70 nuestro país cuenta con submarinos y llegó a tener cinco. Actualmente, quedan dos y fueron construidos durante la II Guerra Mundial. Algunas especificaciones de los “kilo” son: desplazamiento de 2.450 toneladas (superficie) y 3.730 toneladas (sumergido); velocidad de 12 nudos (superficie) y 20 nudos (sumergido), y tamaño de 72,6 m por 9,9 m. Tienen capacidad hasta para 18 torpedos. La tripulación es de 53 personas, la carga de combustible es de 172 toneladas y un tiempo máximo en el mar de 45 días. EQUILIBRIO EN SURAMÉRICA El presidente del Frecimibol, tcnel. Héctor Herrera Jiménez, refirió que varios países suramericanos cuentan con submarinos en su fuerza naval. Indicó que “de manera oficial” Colombia posee cinco unidades, “aunque a través de los tratados del Tiar y el Plan Colombia poseen más”, mientras que Argentina cuenta con cinco, al igual que Perú. En cuanto a Brasil, es el más apertrechado en ese apartado, pues posee ocho submarinos y es fabricante; incluso anunció recientemente que construirá un submarino con capacidad nuclear (que pueden permanecer mayor tiempo sumergidos sin necesidad de emerger cada cierta cantidad de horas). “Por ello, no se trata de una cosa aislada por parte de Venezuela”. Fuente: Ultimas Noticias. Pág. 20. Caracas. 06/04/08 José Luis Carrillo.

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