05/04/08. Bucarest. Mandatario denuncia que han satanizado a Moscú. Putin considera que la incorporación de Ucrania y Georgia a la alianza es una amenaza y obstaculiza los planes de cooperación. Rusia advirtió que la ampliación de la Organización del Atlántico Norte constituye una amenaza directa y obstaculiza los planes de cooperación, y acusó a varios países de la alianza de haber satanizado a Moscú, pero desestimó un regreso al contexto de la Guerra Fría. El presidente ruso, Vladimir Putin, consideró extraña la hipótesis según la cual la ampliación de la alianza hacia el este beneficiará a Moscú porque tendrá en su frontera occidental un área de países democráticos. “¿Qué significa esto, que sólo los países miembro de la OTAN son democráticos y los otros no? Nadie duda de su democracia, pero el ingreso en la OTAN no significa automáticamente que un país se transforme en democrático si no lo es”, dijo Putin, en referencia directa a Ucrania y Georgia, en la reunión del Consejo OTAN–Rusia, que se celebró en Bucarest. Sobre el compromiso de la OTAN adoptado el miércoles de incorporar en el futuro a esos dos países, afirmó: “La aparición en nuestras fronteras de un bloque militar basado en el artículo 5 es percibido por Rusia como una amenaza”. Según Putin, los planes de ampliación, así como el proyecto de instalación de un escudo espacial estadounidense en territorio europeo y la independencia de Kosovo, no mejoran la confianza y la previsibilidad de las relaciones. El presidente ruso ratificó que considera difícil que Irán ataque a Estados Unidos, en alusión a una de las razones que argumentó Washington para justificar la instalación de un escudo de defensa, con una estación de radar en República Checa y misiles interceptores en Polonia. Sin embargo, dijo que las conversaciones sobre esos planes prosiguen y destacó que las preocupaciones de Moscú fueron escuchadas en la reunión. El mandatario ruso enfatizó que hay países que satanizaron a Moscú sin comprender el papel que desempeñó durante la Guerra Fría, y desestimó que haya condiciones para regresar a ese contexto geopolítico. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, le dijo a Putin que la Guerra Fría se terminó y que Rusia no era su enemiga. En declaraciones tras la cumbre, ambos presidentes, que se reunirán hoy en Sochi, Rusia, dejaron claro que los desacuerdos persisten, pero insistieron en que quieren trabajar para resolverlos. Una fuente diplomática dijo que en la reunión Rusia expresó su disposición de volver a lanzar el Tratado sobre Armas Convencionales en Europa, pero sólo con modificaciones que impliquen al resto de los participantes. Fuente: El NAcional. Mundo/11

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