Puerto Carreño. La Policía encontró en un escondite en el este de Colombia seis fusiles, cartuchos y proveedores marcados con el logotipo de las Fuerzas Armadas de Venezuela, que pertenecían a una banda de narcotraficantes que se ha apoderado de las rutas de las FARC en esa selvática región. Según informó hoy la Policía, las armas estaban enterradas en una caleta ubicada en una zona rural de Puerto Carreño, capital del amazónico departamento de Vichada. Pertenecían a una banda que se hace llamar Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista de Colombia (Erpac), liderada por Pedro Oliverio Guerrero, alias “Cuchillo”. Guerrero formó parte de los escuadrones paramilitares, pero se negó a desmovilizarse en el plan de paz que el Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, hizo con esos grupos. Además, se alió con algunos hombres que trabajaban para las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con la finalidad de apoderarse de las rutas que manejaba el jefe guerrillero Tomás Medina Caracas, alias “El negro Acacio”, que comandaba el frente 16 del grupo y fue abatido en septiembre de 2007 en un bombardeo. La Policía añadió que Guerrero también ha reclutado a menores de edad para que trabajen como “raspachines” (recolectores de hoja de coca). Fuente: EFE

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