Argentina. Tenso debate en Venezuela. Obliga a todos los venezolanos a colaborar, de manera encubierta, con los servicios de seguridad. La nueva y controvertida ley de inteligencia y contrainteligencia aprobada la semana pasada por el presidente Hugo Chávez desató una fuerte polémica en Venezuela, donde la oposición y analistas afirman que se trata de una norma “inconstitucional” y “represiva” que intenta copiar al modelo cubano. En medio de un tenso debate, Chávez defendió anteanoche la nueva ley, con el argumento de que servirá para defender la soberanía del país ante las “amenazas del imperio”, en referencia a Estados Unidos. La nueva norma establece duras sanciones a la divulgación de información sensible para la seguridad del Estado y crea un sistema doble de inteligencia y contrainteligencia, un modelo que, según algunos analistas, es calcado del sistema cubano. La nueva legislación promueve además la creación de un sistema de informantes a nivel nacional que obliga a todos los ciudadanos y empresas venezolanas o extranjeras a colaborar de manera encubierta con los organismos de seguridad. También otorga un amplio poder discrecional a funcionarios de inteligencia para detener a potenciales enemigos del gobierno sin una orden judicial y para grabar conversaciones telefónicas, filmar y fotografiar a personas sospechosas de operar contra la seguridad nacional. La norma fue aprobada el miércoles pasado por decreto presidencial en el marco de los poderes especiales que el Parlamento otorgó a Chávez en enero de 2007 para legislar por decreto durante 18 meses. “Es una repetición al carbón del sistema de inteligencia de Cuba”, dijo Eugenio Yáñez, ex oficial de las fuerzas armadas cubanas y autor de varios libros sobre Cuba. Yáñez explicó que en la isla existen también dos estructuras de inteligencia y contrainteligencia, por el interés de Fidel Castro de contar con dos aparatos de vigilancia bajo su mando y enfrentados entre sí. “De la misma manera que le sirvió a Fidel Castro para mantenerse en el poder, Chávez utilizará estos sistemas para mantener el control interno y externo”, indicó el analista. Yáñez detalló que el sistema de inteligencia civil y militar se centrará en identificar amenazas externas al régimen chavista, principalmente de la comunidad de exiliados venezolanos en Miami y de países considerados hostiles, como Colombia y Estados Unidos. El sistema de contrainteligencia se centrará en establecer amenazas internas de disidentes, el movimiento estudiantil y la oposición en general. “La propensión del régimen es crear un sistema paranoico de inteligencia, similar al cubano, porque en el gobierno hay una profunda crisis de lealtades”, dijo Américo Martín, ex guerrillero y hoy figura de la oposición venezolana. “En el sistema de seguridad cubano hay un sistema de funcionarios de inteligencia que vigilan, pero al mismo tiempo son vigilados”, detalló Martín. Para la experta militar Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano, una organización no gubernamental venezolana, la ley supone “nuevas formas de criminalización de la disidencia”. Por su parte, la abogada penalista y profesora de la Universidad Católica Andrés Bello Magaly Vásquez dijo que la ley puede ser utilizada como “un instrumento de persecución”. Ante esta ola de críticas, Chávez defendió anteanoche la ley, al afirmar que se trata de una norma “antiimperialista y antigolpista” que actuará como un “escudo” contra los constantes “ataques del imperio”. Al hablar de las supuestas amenazas de Estados Unidos, Chávez hizo referencia a la reactivación de la IV Flota norteamericana para América latina y recordó la reciente denuncia de su gobierno sobre el sobrevuelo de un avión militar estadounidense sobre la base naval venezolana de la isla de La Orchila. Washington reconoció el sobrevuelo, pero afirmó que se había tratado de un “error”. Fuente: La Nación, Argentina

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