Medellín. Los cancilleres de las Américas renovaron ayer su acuerdo para que la Organización de Estados Americanos (OEA) continúe facilitando la solución de la crisis diplomática Ecuador-Colombia, incluido el examen de tres polémicos computadores. La decisión sería la única de los ministros en la “reunión de consulta” que sostuvieron luego de la clausura de la 38° Asamblea General anual, destacó AP. El secretario general, José Miguel Insulza, seguirá al frente de las gestiones de distensión entre los dos países, que no tienen relaciones diplomáticas desde el 1 de marzo, cuando Colombia atacó en territorio ecuatoriano un campamento de las FARC. Insulza dijo que si bien su informe fue “cautelosamente optimista”, nadie debería esperar grandes anuncios, incluyendo la restauración de las relaciones. La OEA recibió la solicitud oficial de Ecuador para estudiar los documentos encontrados en las computadoras del ex líder de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, muerto en el operativo. Ecuador solicita la “evaluación de los contenidos” de los documentos “para determinar su objetividad y la validez jurídica”. “Lo que queremos es demostrar que no tenemos nada que ocultar”, afirmó la canciller ecuatoriana, María Salvador. Antes de recibir la solicitud formal, Insulza ya aseguró que asumirá “con mucho gusto” el encargo, aunque también precisó que no sabe aún cómo lo asumirá. Por lo pronto ya advirtió que la OEA no hará una verificación técnica como la de la Policía Internacional (Interpol). Ecuador reiteró su pedido de que Bogotá asuma el pago de indemnizaciones por el ataque del 1 de marzo. “Las reiteradas disculpas (del gobierno colombiano) las aceptamos, pero esperamos que esa actitud se traduzca en prácticas de respeto” hacia Ecuador, dijo la canciller Salvador. Fuentes de la OEA adelantaron que las discusiones entre los dos países tienen su principal obstáculo en la demanda ecuatoriana de reparaciones económicas por la incursión. Salvador reiteró que el gobierno colombiano debe dejar sus “acusaciones infundadas” para que se puedan restablecer las relaciones diplomáticas. “Actitudes de respeto a mi país, a sus autoridades, permitirán definitivamente restablecer la confianza perdida”, dijo. El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, aseguró que en su país no hay guerrilla ni es un santuario de las FARC, en respuesta a la organización Human Rights Watch (HRW) que instó al Gobierno de Venezuela a aclarar su relación con los rebeldes. Fuente: El Universal Disponible en: http://noticias.eluniversal.com/2008/06/04/int_art_oea-examinara-los-co_888439.shtml

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