En tres años de gobierno del presidente Nicolás Maduro los responsables de garantizar que la comida llegue a la mesa de los venezolanos han sido los militares. El gobierno controla desde el suministro de los insumos y semillas para la siembra, pasando por la producción, distribución y comercialización, hasta la importación de materia prima y productos terminados. Sin embargo, la gestión castrense en los ministerios de Agricultura y Tierras, y Alimentación, en la que coopera el despacho de la Defensa, no ha logrado el objetivo anunciado por el Ejecutivo de “incrementar la disponibilidad de productos alimenticios de primera necesidad para toda la población, de forma oportuna, permanente y a precios accesibles”.

Crédito El Nacional

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Muestra de ello es que de 58 productos de la canasta alimentaria, entre 18 y 24 han escaseado durante los últimos 6 meses, según el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros. En su último informe de abril de 2014, el Banco Central de Venezuela reveló que la escasez fue 29,4% en marzo de ese año. El ente emisor señaló que en ese momento 19 rubros de consumo básico registraban “serios problemas de abastecimiento”. Además, el descontento por la falta de comida ha causado protestas y saqueos en varias ciudades del país.

De acuerdo con la memoria y cuenta del Ministerio de Agricultura y Tierras, en 2015 descendió la producción de arroz (27,8%), maíz (18,9%), caña de azúcar y cereales (17%), y café y cacao (9%). El despacho destaca que la sequía, la insuficiencia de insumos, las fallas eléctricas y la disminución de la inversión afectaron en más de 40% la siembra de cereales.

Sin embargo, para el teniente coronel Wilmar Castro Soteldo, ministro de Producción Agrícola y Tierras, el problema es otro: “Nosotros tenemos en este país suficiente comida para alimentar a la población, lo que tenemos es que distribuirlo de manera adecuada”.

Fedeagro y Fedenaga aseguraron que cayó la producción porque la estatal Agropatria, antes Agroisleña, solo satisface 20% de los requerimientos de insumos para la siembra. Se necesitan al menos 3,5 millardos de dólares para recuperar la empresa, que financiaba 84% de toda la producción nacional con el suministro de semillas y fertilizantes, y la capacitación a los productores, señaló Claudio Motolongo, uno de los pequeños accionistas de Agroisleña.

Al despacho de Agricultura también está adscrito el complejo Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora. Aquiles Hopkins, vicepresidente de Fedeagro, calculó que en 2016 no se molerán ni 3,5 millones de toneladas de caña, lo que representa una caída de 61% en 10 años. “La molienda servirá para producir solo 20% del azúcar que se consume en el año. De los 16 centrales azucareros que existen en el país, 10 están en manos del Estado y en 2016 no han molido caña”.

El ministerio maneja la Empresa Nacional del Café, responsable de comprar toda la cosecha cafetalera. Para este año los productores alertaron que cosecharán 400.000 quintales del grano. Esta cantidad apenas cubrirá 17% de la demanda interna que se ubica en 2,4 millones de quintales, según fuentes oficiales.

Varias fases

Cinco militares han dirigido el Ministerio de Alimentación durante el gobierno de Maduro: el general de Brigada Félix Osorio, el general de División Carlos Osorio, el mayor general Hebert García Plaza, el teniente coronel Yván Bello y el general de Brigada y actual ministro Rodolfo Marco Torres. Ellos han tenido bajo su mando la producción, distribución y venta de alimentos. Un informe de Transparencia Venezuela mostró que en 2015 ese despacho solo cumplió 38% de sus metas.

Un registro del Observatorio de la Propiedad Privada muestra que entre 2008 y 2014 el gobierno expropió 109 empresas, de las cuales 25 fueron de alimentos. La ONG considera que el Estado no ha conseguido “gestionar con eficacia las empresas e impulsar su producción”.

“Ya el gobierno ha demostrado su ineficiencia para producir. Aunque controla más de 30% de la producción de los rubros básicos, los anaqueles están vacíos”, afirmó Tomás Socias, especialista agroalimentario.

Después de 8 años de expropiadas la producción de Lácteos Los Andes e Industrias Diana, adscritas al despacho de Alimentación, ha caído. Lácteos Los Andes produjo el año pasado 263.094 toneladas, 12% menos que en 2014. Industrias Diana fabricó 73.406 toneladas de grasas y aceites en 2015, lo que significa un descenso de 55% respecto a 2014, según datos del gobierno.

En la fase de distribución, cada paso del traslado de la materia prima y productos terminados es autorizado por la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria a través de la emisión de una guía del Sistema Integral de Control Agroalimentario. Las guías de movilización se emplean para controlar y vigilar inventarios y almacenaje, indicó Socías. Agregó que el retraso en la emisión impide el traslado de los alimentos.

Para la comercialización, el gobierno integró una red de establecimientos que incluye Mercal, Pdval y Abastos Bicentenario. Mercedes De Freitas, directora de Transparencia, cuestionó el funcionamiento de Mercal: “Distribuyó la mitad de las toneladas de alimentos en 2015. Lo más grave es que no hay explicación del destino del resto de los alimentos”.

Respecto a la red de Abastos Bicentenario, Maduro aseguró en febrero que “se pudrió” y prometió una “profunda reestructuración”. Doce tiendas fueron cerradas y otras pasaron a ser centros de acopio de productos regulados para ser distribuidos primero a bodegas socialistas y después a los recién creados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), y durante el proceso fueron despedidos 3.500 empleados, denunció Jorge Luis Lastra, secretario general del Sindicato de Trabajadores Unidos del Comercio de la red oficial.

La importadora Corporación de Abastecimientos y Servicios Agrícolas (CASA) incrementó su presupuesto para gastos de funcionamiento en 116%, mientras que los recursos para los proyectos de comercialización y suministro de productos alimenticios de la cesta básica, insumos, bienes de producción y servicios de las cadenas agroproductivas y agroalimentarias no aumentaron ni 2%.

La diputada a la Asamblea Nacional Manuela Bolívar (VP), quien fue vicepresidente de la comisión que investigó la crisis alimentaria, dijo que el gobierno está reprobado en la distribución de alimentos, en la cadena agroalimentaria y el manejo de las empresas expropiadas. “Los militares que han estado al frente del Ministerio de Alimentación son responsables del hambre de los venezolanos. Los ciudadanos no consiguen qué comer y cuando consiguen no pueden pagarlo”.

Para el vicealmirante Jesús Briceño García, ex comandante de la Armada, la incursión castrense en la política agroalimentaria es clara: “Los militares no fueron formados para tareas de alimentación”.

Siembra en los cuarteles

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana busca abastecer el consumo interno a través del Sistema de Producción Agropecuaria del Sector Defensa. Dentro de las empresas creadas por el presidente Nicolás Maduro en 2013 para la Zona Económica Militar está AgroFanb. Además el organismo castrense, junto con civiles, participa en el Plan Agroproductivo Zamora Bicentenario 200, e interviene con los CLAP y los órganos de seguridad ciudadana para garantizar la distribución, comercialización de alimentos y productos de primera necesidad.

“No puede haber un metro cuadrado o hectárea improductiva en ninguno de los espacios militares. Planificamos para que cada una de las bases militares tenga un proyecto productivo”, dijo el ministro de Defensa, general en jefe (Ej.) Vladimir Padrino López.

Sobre la participación en el Plan Zamora, el presidente de AgroFanb,vicealmirante José Aguilera Contreras, dijo que la unión cívico-militar sirve para potenciar la producción primaria de alimentos en 470.000 hectáreas. La meta es producir 113.000 toneladas de alimentos para abastecer los requerimientos de la Fuerza Armada. “Los excedentes deben direccionarse para el pueblo venezolano”, indicó.

Rocío San Miguel, coordinadora de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad y Defensa, afirmó que AgroFanb no exhibe resultados tangibles. “No sabemos en qué cuarteles están sembrando, qué comedores militares se benefician de los productos cuando las escuelas tienen déficit y ya hay restricciones en los comedores de las comandancias. ¿Cuál es la ración de combate para los soldados de la FANB?”.

Fuente: El Nacional 

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