Fuente: El Nacional 

Una teniente de la Aviación Militar y su papá fueron asesinados el viernes en la mañana en La Victoria, estado Aragua, en lo que se presume fue un intento de robo.

Crédito: Archivo Ministerio Público

Crédito: Archivo Ministerio Público

A la joven oficial de la Fuerza Aérea Venezolana, Deini Paola Marín Gómez, de 21 años de edad, le dispararon tres veces en la cara; mientras que a su papá,  Néstor José Marín Rodríguez, de 53 años, le propinaron cinco impactos de bala en el tórax.

Estaban estacionados en una camioneta Ford, color negro, en la calle Rivas Dávila, frente a una agencia bancaria en el centro de la ciudad, donde, al parecer, todos los viernes acudían a cancelar la nómina de los trabajadores de la empresa, cuyo propietario era el padre de la oficial. Cerca de las 6:00 am fueron atacados por los homicidas.

Fuentes extraoficiales presumen que los delincuentes pretendían robar la camioneta, pero, al percatarse de que las víctimas lucían prendas militares, les dispararon. La joven estaba uniformada, mientras que su papá lo estaba parcialmente. Por la premura los delincuentes no se llevaron el efectivo y tampoco la camioneta.

Las dos personas fueron trasladadas al hospital de La Victoria, adonde llegaron sin signos vitales.

Con esta muerte asciende a 34 el número de funcionarios de seguridad asesinados por delincuentes en lo que va de año en el estado Aragua.

 

Herido agregado militar. El teniente de las Fuerzas Armadas de España, José Miguel Oliva, que se desempeña como segundo agregado militar en la Embajada de ese país en Venezuela, resultó herido de un disparo en un hombro dentro de su camioneta Jeep Cherokee Limited azul, cuando esperaba a una persona en la avenida Sanz de El Marqués con calle Primero de Mayo del barrio Campo Rico, Petare.

Al vehículo se acercaron dos hombres que intentaron robarlo y al resistirse le dispararon. Oliva logró evadirlos y condujo hasta la clínica El Ávila de Altamira. Personal de Cancillería, la Embajada de España y del Cicpc acudió al centro de salud.

Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano, dijo que en 2016 se ha incrementado el ataque contra militares y policías. Explicó que en principio la delincuencia los buscaba para despojarlos de las armas de fuego, pero últimamente los delincuentes los toman como trofeo, partiendo, como patrón de conducta, de situaciones ocurridas en países centroamericanos, por ejemplo, los famosos maras.

Considera que los militares están tomando precauciones como no portar armas de fuego ni llevar el carnet que los identifica, cuando visten de civil. Igualmente evitan frecuentar sitios considerados como rutas de la criminalidad o peligrosas.

Sin embargo, San Miguel cree que también en esos ataques sorpresivos influye el hecho de que al no tener una práctica rutinaria de disparo se pierde la destreza en el manejo de esas situaciones.

“Lo que pasa es algo que está a la vista. Las reglas de enfrenamiento aumentan la destreza en el manejo de las armas de fuego y métodos de combate de militares y policías”, explicó.

 

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