Caracas. Sorpresiva cadena de rectificaciones. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha sorprendido con una reciente cadena de rectificaciones en su política interna y externa, que unos analistas ven como globos sonda basados en encuestas, algunos como una capacidad de escuchar y otros como debilidad política. “Chávez sin uniforme” Las más sonoras tienen que ver con su mensaje a la guerrilla colombiana de las FARC, para las que Chávez pedía antes el estatuto beligerante mientras ahora les indica que la lucha armada es anacrónica, y con una ley de espionaje que obligaría a los ciudadanos a delatar presuntas conspiraciones. Chávez también decidió, después de sonoros anuncios, que no aumentaría los pasajes del transporte público, que la TV estatal no cobraría elevadas sumas a los canales privados por las tranmisiones de sus discursos y que el debate sobre el nuevo temario escolar quedaba postergado. El ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, fue el primero en salir a defender a Chávez sobre la marcha atrás de la ley de Inteligencia y Contrainteligencia. Rectificar “demuestra el profundo sentido democrático de nuestro comandante presidente y su profundo sentido humano, su capacidad que tiene de escuchar y rectificar si es necesario”, explicó el responsable. “Debemos estar orgullosos de que (Chávez) sea capaz de corregir públicamente y no de atornillarse por terquedad”, corroboró Aristóbulo Istúriz el más popular de los dirigentes del oficialismo, después del mandatario. Chávez, que “se proyecta como el gran líder radical y pretende ocupar el rol de Fidel Castro y paladín contra el Imperio (Estados Unidos), queda al final como un tipo que tiene un discurso que depende de las encuestas”, dijo Alberto Barrera, coautor de la biografía “Chávez sin uniforme”. Es sorprendente que ante las diversas medidas rectificadas tampoco haya grandes reacciones populares: “Todo se determina por los vaivenes del año electoral y se hace consultando encuestas”, dijo Barrera, ganador del premio Herralde de literatura 2007, refiriéndose a las elecciones regionales y municipales del próximo noviembre. El problema es cuando se tiene un discurso tan rotundo como “Patria, socialismo o muerte”, se lanzan “misiles discursivos” y se modifica el verbo pero sin hacerlo de una manera radical, consideró Barrera. Empero, “el mundo queda perplejo ante un tipo sin ideología, ante un lector de sondeos de opinión. Existe un costo en su relación con su propia gente, que ve a un líder vacilante que descalifica todo lo propuesto”, añadió, considerando que se “ha esfumado el Chávez fanfarrón”. No es la primera que el presidente venezolano rectifica “pero esta vez se nota un debilitamiento que Chávez ha querido disfrazar actuando como si nada hubiera ocurrido”, dijo a Enrique ter Horst, abogado y diplomático venezolano. “Chávez está en algo más que un bache. Se ha debilitado nacional e internacionalmente y dentro de su propio movimiento”, dijo el diplomático, ex subsecretario general de Naciones Unidas. Ter Horst compara la actitud de Chávez con la que tomaba el ex campeón del mundo Cassius Clay, que “cuando boxeaba y recibía un golpe se volteaba y decía a las cámaras ‘no me dolió'”. “Da la impresión que esa actitud ha llevado a Chávez a cometer un error tras otro porque esta vez sí le dolió” perder el referéndum de diciembre de 2007 sobre un proyecto de reforma constitucional. Para el sociólogo Tulio Hernández, quien trabajó como secretario de Cultura en el gobierno de Caracas durante la gestión de Aristóbulo Istúriz, “se produce una especie de confusión terrible por las alteraciones del discurso, lo cual genera una lesión social, una tendencia a no acompañar a un hombre que cambia de opinión muy seguido”. “Chávez es un hombre sin estrategia pero es el rey de la táctica. Sin embargo el exceso de táctica se le está reduciendo”, puntualizó. Fuente: Univisión. Disponible en: http://www.univision.com/content/content.jhtml;jsessionid=4XKXX4XJYSGDWCWIAA4SFEYKZAADWIWC?chid=3&schid=181&secid=274&cid=1562624&pagenum=2

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