Bogota. Ingrid Betancourt pidió a las FARC desde París cambiar los fusiles por rosas. Las manifestaciones a favor de la entrega de los secuestrados coincidieron con el 198 aniversario de la Independencia. Un clamor unánime de los colombianos, que se volcaron a las calles de todo el país, exigió la liberación de todos los secuestrados en poder de los grupos armados, que suman 3.000, según cifras oficiales. La manifestación logró la solidaridad de miles de personas en más de 90 ciudades del mundo. Millones de personas desfilaron en casi todos los 1.102 municipios colombianos vistiendo camisetas blancas con leyendas alusivas a la liberación de los rehenes. Bajo el lema de “¡Libérenlos ya!”, las marchas alcanzaron una gran magnitud en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena. Superaron las concentraciones del 4 de febrero. La jornada coincidió con el 198 aniversario del Día de la Independencia de Colombia. Los actos centrales se realizaron en Leticia, una ciudad del sur del país, donde la marcha se sumó al tradicional desfile militar del 20 de julio y a un concierto encabezado por Shakira y Carlos Vives. Invitados especiales fueron los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Perú, Alan García. El anfitrión, Álvaro Uribe, les agradeció su presencia. En la noche, al instalar las sesiones ordinarias del Congreso, Uribe reiteró su exhortación a la guerrilla para que negocien la paz. “¿Por qué no se hace la paz definitiva? El Gobierno tiene toda la voluntad”, dijo. Exhortación. Al iniciar el concierto en Leticia, Shakira recordó a los secuestrados y le pidió a las FARC que se desmovilicen. Unas palabras similares fueron dichas desde París por la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien encabezó un concierto en el que estuvieron el colombiano Juanes y el español Miguel Bosé. “No más secuestros Alfonso Cano, en donde usted se encuentre, en cualquier rincón de la selva, vea a esta Colombia, vea la mano tendida del presidente Uribe. Entienda que ya no es hora de derramar más sangre. Es hora de dejar esos fusiles y cambiarlos por rosas”, dijo Betancourt. La iniciativa de la marcha fue del sargento de la policía Julio César Buitrago, horas después de que fue rescatado junto a otras 14 personas en la Operación Jaque. “La movilización masiva es un golpe tan importante como el golpe que les dimos hace unas semanas a las FARC”, afirmó a el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. Las manifestaciones no solo se dieron en Colombia. El Gobierno informó que se reprodujeron en unas 90 ciudades del mundo, entre ellas Washington, Miami, México, Panamá, Guatemala, Madrid, Santiago de Chile. Crónica Con esperanza y sin miedo Para los colombianos la paz no está a la vuelta de la esquina. Saben que el camino es arduo y por eso ayer, 20 de julio, Día de la Independencia de su país, dieron una muestra de lo que todavía tienen por andar, lanzándose a las calles, en marchas y conciertos por la libertad, para pedir por los miles de secuestrados que todavía están en manos de las FARC. En Bogotá, las avenidas y carreras se llenaron de personas de todas las edades, de familias enteras, ciudadanos que se vistieron con franelas blancas que tenían pintas y consignas que decían: “Por la Independencia y Libertad de todos los colombianos: Libérenlos ya!”; “Colombia entera en contra de las FARC”. En la capital colombiana la gran concentración se efectuó en el Parque Simón Bolívar, cuyas puertas abrieron a las 10:00 am. El concierto comenzó a las 12:00 del mediodía, con la actuación de Totó la Mamposina; la banda Aterciopelados, y las orquestas Filarmónica y Sinfónica de Colombia unidas. Las marchas salieron de la calle 147, de la calle 100, del parque Lourdes, del parque Nacional, de la avenida Suba con avenida Ciudad de Cali, entre otras. Sin problemas, en paz, en orden, con pitos y banderas, marcharon los bogotanos en un día de sol, en el que la naturaleza también se puso del lado de la libertad. “Estamos aquí haciendo historia”, decía por celular, feliz y orgulloso, Mario Arbeláez, de 75 años de edad, a un amigo, en la confluencia de la carrera 7 con la avenida 72. El éxito de la Operación Jaque y la liberación de Ingrid Betancourt le ha conferido a este día un significado especial en la memoria colectiva de los ciudadanos. Rosa Cristina Parra, integrante de Colombia Soy Yo, organización promotora de la marcha, considera que el 20 de julio debe recordarse “como un segundo grito de independencia, como una forma de ratificar que no tenemos miedo de las FARC y una manera de crear una mejor sociedad”. En esta caminata en la que no faltaron pancartas con consignas alusivas al intercambio humanitario y a los mediadores, se pudo leer una que decía: “Intercambio humanitario. Que se lleven las FARC, a Piedad, Chávez, Correa, Ortega y nos devuelvan a nuestros secuestrados”. Colombianos consultados en una encuesta publicada en el diario El Tiempo acerca de cuándo creen que se va a poder alcanzar la paz respondieron así: en 1 año: 12,2%; en 5 años: 14%; en 10 años:12 %; en 20 años:7,5 %; en 50 años:18,3%; Nunca: 17,8%. Ns/Nr: 18,3%. Pero aún cuando vean la paz lejana, los colombianos se levantan hoy con esperanza y sin miedo. Como las consignas que vociferaron no sólo en Bogotá, sino también en Cali, Barranquilla, Medellín y Cartagena: “No más secuestros, no más mentiras, no más muertes, no más FARC”. Al son de cumbias y vallenatos Los colombianos residentes en Caracas manifestaron también su rechazo en contra del secuestro y la violencia con una marcha desde el centro Lido hasta la plaza Brión de Chacaíto, en donde centenares de paisanos los esperaron para unirse en la celebración de los 198 años de la Independencia. La mayoría de las pancartas que portaban los manifestantes tenían mensajes en contra del secuestro y en apoyo de los rehenes que están en poder de grupos irregulares en Colombia. “Bienvenidos a la libertad”, se leía en uno, en referencia a las 15 personas rescatadas por la Operación Jaque. Mientras, unas 200 personas que esperaban el momento para marchar entonaban cánticos en apoyo al presidente colombiano Álvaro Uribe y al Ejército de ese país. Oscar Brito, oriundo de Medellín y residente en Venezuela desde hace 29 años, apoyó la propuesta de marchar porque “apoya la libertad de los pueblos de Colombia y Venezuela porque en este país también operan los grupos irregulares”. Desde el estado Lara, Carmen Oropeza, acudió no sólo por la paz en Colombia, sino también para pedir la liberación de los presos políticos venezolanos. El embajador de Colombia en Venezuela, Fernando Marín Valencia, se comprometió a enviar a Bogotá los mensajes que los manifestantes escribieron para que los rehenes los escuchen a través del programa radial Voces del Secuestro. En los alrededores de la plaza Brión, se escuchaba la cumbia, el vallenato y decenas de personas bailaron al ritmo de grupos como el Binomio de Oro y Los Melódicos. Fuente: El Nacional. Mundo/14

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