Bogota. Las fallas de logística y comunicación resquebrajan la unidad de las FARC La racha que empezó con la muerte de Raúl Reyes parece no detenerse para el secretariado. Nunca antes en sus 44 años de existencia, como en este momento, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, han atravesado por una situación tan crítica. A la muerte de tres integrantes del secretariado, en un mes, se sumó el miércoles el rescate de 15 de los secuestrados que completaban ya 10 años en poder de la guerrilla, entre ellos Ingrid Betancourt. El Tiempo conoció el informe de inteligencia militar sobre la situación actual de las FARC, basado en los documentos que el Ejército le ha incautado a la guerrilla en los últimos meses, en medio de la ocupación a campamentos del bloque Oriental y lo poco que han podido recolectar en las últimas 48 horas, luego de la Operación Jaque. La racha empezó el primero de marzo con la baja de Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano; una semana después se conocería el asesinato, a manos de uno de sus hombres, de Iván Ríos; y el 26 de ese mismo mes, según la versión de las FARC, Manuel Marulanda o Tirofijo perdió la vida a raíz de un infarto. El estudio de los militares señala en primera instancia que actualmente la guerrilla tiene un grave problema de comunicación interno, que no necesariamente obedece a la falta de recursos técnicos (teléfonos y radios). “Esta incomunicación es básicamente la proyección y el punto de vista que ha asumido en los tres últimos meses cada frente de las FARC. Es claro que cada uno está pensando y actuando diferente y esto está fracturando el mando de la organización”, señala el analista militar. A esta fractura, se agrega – según inteligencia militar– el perfil de cada integrante del secretariado. El Mono Jojoy es el más radical de ellos y en tres oportunidades ha impedido que sean liberados los secuestrados, especialmente Ingrid Betancourt. Joaquín Gómez y Mauricio, son sus incondicionales militares; y del otro lado está Alfonso Cano, quien promovió a Pablo Catatumbo y cuenta con el apoyo político de Timochenco e Iván Márquez, agrega el informe. División. Según el cruce de correos y mensajes que se han enviado, Tirofijo representaba la unidad de las FARC y en su ausencia, cada quien ha sacado provecho del área que maneja y los hombres que tiene a cargo. “El peso fuerte del ala militar sigue en manos de Jojoy y parte del bloque Sur, en cabeza de Joaquín Gómez. Allí está concentrada la capacidad bélica de la guerrilla. Esto influyó en la elección de los dos nuevos suplentes del secretariado”, asegura el investigador. Según el informe publicado por el diario, Ermilio Cabrera, alias Bertulfo, y José Lisandro Lascaro, alias Pastor Alape, fueron llamados a integrar el secretariado por iniciativa de Timochenco, Márquez y Cano, para darle fuerza a la zona norte del país, donde más control de territorio ha perdido la guerrilla. Bertulfo es del estado mayor del bloque Caribe, donde la muerte de Martín Caballero acabó con el frente 37 y Alape es del estado mayor del bloque del Magdalena Medio, uno de los más aislados en cuanto a comunicación. Estos dos hombres serían la garantía que necesita el secretariado de las FARC sobre el control en el norte. Además, se sabe que hay gran divergencia por la posición que tiene el secretariado frente a la liberación de secuestrados. La mitad de la dirigencia estaría lista para hacer una nueva entrega de plagiados, mientras que la otra mitad sigue radical. Deserción. “Hay varios frentes y columnas que están sin control. El caso de las estructuras que estaban en el eje Caldas, Risaralda y Quindío, ahora están sin mando y con un gran porcentaje de sus integrantes fugados. “Esta era la zona controlada por Iván Ríos y la temible Karina. Al primero lo mató su jefe de seguridad y la segunda se entregó, lo que creó un efecto demoledor para sus iguales: no hay futuro en las FARC. Esto generó una deserción masiva de lo que nosotros llamamos cuadros”, señala el oficial. Pero, según el informe, la crisis de las FARC no para ahí. Actualmente la capacidad logística de la guerrilla está en 50%. Los mensajes que se les han incautado a los correos humanos capturados por las autoridades, hablan de la falta de uniformes, “la gente que tienen grave por falta de medicamentos y la escasez de víveres”. El círculo de la situación de la guerrilla se cierra con la impotencia que les ha generado no tener control en el centro del país, donde antes tenían su despensa de secuestro y movilidad. Por ahora, se sabe que quien le cuida la espalda a Jojoy es alias Kokoriko, un curtido guerrillero que se crió a su lado y que tiene la misión de mantener con vida al jefe del secretariado más vulnerable en este momento. Además de ser el que tiene la potestad, por encima del secretariado, de dejar o no en libertad a los secuestrados (están bajo su custodia y en su zona de influencia) y el jefe militar más respetado dentro de las FARC. Empresa de seguridad Expertos israelíes asesoraron la operación … La operación por la que fue liberada la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt junto con otros contó con el asesoramiento de expertos israelíes en seguridad. Según el diario Haaretz, la actividad israelí en la operación de rescate implicó a decenas de expertos de seguridad y fue coordinada por la empresa Global CST, propiedad del ex jefe de planificación del Estado Mayor israelí, general Israel Ziv, y el general de brigada y antiguo responsable de inteligencia militar, Yosi Kuperwasser. “Se trató de la operación Entebbe colombiana”, manifestó Ziv el jueves a su regreso de Colombia, según registra el rotativo, en referencia a la mítica operación por la que Israel rescató a más de cien pasajeros de un vuelo secuestrados por terroristas en Uganda. “Les ayudamos a prepararse contra la lucha antiterrorista. Les ayudamos a planificar operaciones y estrategias y a desarrollar sus fuentes de inteligencia”, agregó una fuente de la compañía. Global CST es una empresa privada aunque ofrece asesoramiento en materia de seguridad con la connivencia del Gobierno israelí, a través de la agencia del Ministerio de Defensa que debe aprobar que militares nacionales puedan revelar la experiencia adquirida en el Ejército de Israel. Los israelíes no han tomado parte en la ejecución de la operación -destaca el Haaretz- pero asesoraron y guiaron, vendieron equipamiento y tecnología de inteligencia. El Yedioth Ahro noth, el periódico de mayor tirada del país, coincide al señalar que la participación israelí se centró en “asuntos de inteligencia, adiestramiento y creación de infraestructuras operativas”. Fuente: El Nacional. Mundo/12

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