Por más de 40 minutos retuvieron al presidente de la Asamblea Nacional junto con los diputados Luis Florido y Wiliams Dávila, en el Aeropuerto Caracas.

Crédito: Archivo Últimas Noticias

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Una bienvenida poco calurosa recibió Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional, junto con los diputados Luis Florido y Wiliams Dávila, en su retorno al país luego de su paso por la sede de la Organización de Estados Americanos para impulsar la activación de la Carta Democrática Interamericana.

Ayer a las 2:11 de la tarde, luego de llegar al Aeropuerto Caracas, en un vuelo privado, funcionarios del Seniat y de la Guardia Nacional Bolivariana requisaron minuciosamente las pertenencias de los parlamentarios. Perros entrenados inspeccionaron cada espacio del avión para verificar si había sustancias prohibidas.

Ramos Allup, Florido y Dávila en ningún momento se mostraron reacios a colaborar con las autoridades, pese a su inmunidad parlamentaria. Sin embargo, el titular de la AN calificó la situación de vergonzosa. “Yo quisiera saber si cuando los funcionarios del alto gobierno pasan por aquí ustedes los revisan. Yo pude resistirme, pero no lo hice para que no se diga que yo no colaboré”, dijo el presidente del Parlamento a los funcionarios de la GNB. Uno de ellos respondió que poco le importaba su inmunidad parlamentaria.

Ante esa reacción, el jefe del Poder Legislativo contestó: “Seguro te premian. Por personas como ustedes nadie respeta a los militares venezolanos. Pusieron a la FANB por el piso”, expresó mientras le revisaban su maleta. Todo lo ocurrido fue transmitido en vivo en las redes sociales del parlamentario. Luego de 45 minutos los diputados recibieron sus pasaportes y pudieron retirarse del aeropuerto.

El presidente de la Asamblea Nacional dio un discurso en el Miami Dade College ante la presencia de ciudadanos venezolanos residentes en Estados Unidos. En sus palabras relató cómo han sido perseguidos los legisladores desde el pasado 6 de diciembre cuando se convirtieron en mayoría dentro Parlamento. Lamentó no haber tenido su derecho de palabra en la OEA, debido a que tenía programado exponer el acoso al que han sido los periodistas Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional y Rafael Poleo, presidente editor del diario El Nuevo País.

Fuente: El Nacional 

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