Fuente: Zeta, Jurate Rosales

El día 10 de mayo 2017 fue particularmente violento en toda Venezuela. La represión militar contra manifestantes civiles desarmados arrojó dos víctimas fatales, muchos heridos de los que algunos están graves, profusión indiscriminada de gas mostaza, personas heridas con tiros o impacto de bombas lacrimógenas disparadas no al aire, sino a poca distancia contra la gente, lo cual es un intento de asesinato y por ende, es un delito penal.  Al final de esa tarde aciaga, pregunté a Rocío San Miguel, presidente de la ONG para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada:

-¿Cuáles son los puntos más resaltantes de las irregularidades que privan en las actuaciones de la Fuerza Armada, considerando que la Guardia Nacional Bolivariana forma parte de la Fuerza Armada?

Rocío San Miguel: – La utilización de medidas de guerra contra la población civil; el uso indiscriminado de la fuerza;  la definición de opositores como terroristas; la aplicación de la justicia militar contra civiles; y la suspensión de los derechos civiles y políticos de los venezolanos.

¿En qué consiste esta suspensión?

Es la suspensión indefinida de los derechos civiles y políticos. ¿Cuáles son los derechos civiles? El derecho al revocatorio, el derecho a la elección de gobernadores, el derecho a elección de alcaldes, todos suspendidos de facto indefinidamente, y una constituyente que ha montado el presidente como distractor para ganar tiempo y evitar las elecciones presidenciales en Venezuela. La FAN está convalidando la suspensión de los derechos políticos, pero también están suspendidos los derechos civiles: el derecho a la vida, a la seguridad personal, el derecho al debido proceso, a la justicia, a la igualdad ante la ley son derechos civiles que están siendo suspendidos de manera indefinida.

– Suponiendo que existan responsables por los 5 puntos que aquí enumera, ¿contra quién y cómo vendría la rendición de cuentas?

-La experiencia es de los tribunales penales ad hoc, como por ejemplo los tribunales internacionales para los casos de Yugoslavia, para Ruanda y la propia Corte Penal Internacional. Los acusados son generalmente los cabecillas políticos y los cabecillas militares que cometen crímenes de guerra, genocidio o delitos de lesa humanidad.  Hasta el momento en Venezuela no están los casos de genocidio o crímenes de guerra, pero sí podría ya empezarse a hablar claramente de la configuración del delito de lesa humanidad, delito del artículo 7, numeral H del Estatuto de Roma, que reconoce como crimen de lesa humanidad la persecución  de un grupo de personas, fundamentada en razones de interés político. En Venezuela aparecen las características de cómo se vendría configurando este delito de discriminación y persecución política contra una colectividad.

¿Hay acusaciones pendientes o iniciadas?

-Hay personas u organizaciones que se dirigen a la Corte Penal Internacional para tratar de formar el expediente de esa materia. Esas acusaciones, la Corte Penal Internacional las ha recibido, pero no ha iniciado formalmente el caso, por lo menos de manera formal.

– ¿Los expdientes de la doctora Suju?

– Sí, las acusaciones han  sido recibidas, pero no se ha abierto el caso todavía contra Venezuela. Los casos de la justicia penal internacional tienen muchas características, la primera es que se tarda en documentarse, segundo, es que esto compite con otros casos que están ocurriendo en otras partes del mundo, que los jueces consideran prioritarias. Cada demanda exige mucha documentación y se debe contar con los requisitos que el estatuto de la Corte Penal establece en esta materia. Allí son muy valiosos todos los elementos del discurso de odio, sobre todo los comunicacionales contra la oposición y que ahora encuentra una expresión todavía más poderosa, más fuerte, en la utilización de tribunales militares penales contra civiles.

-¿Ud. considera que entregar un grupo de civiles a tribunales militares es un caso importante en ese aspecto?

– Definitivamente. Es un quiebre definitivo en el estado de derecho en Venezuela.

– ¿Ud. cree que será visto así por la comunidad internacional?

– Especialmente en la comunidad internacional sensible a lo que ha ocurrido en el pasado en las dictaduras latinoamericanas. Es sensible a ese código, a esos patrones, es algo que entiende perfectamente la comunidad internacional en materia de derechos humanos. Creo que ese patrón de utilización de manera masiva de los tribunales militares entra perfectamente en la comisión de delito contra los derechos humanos. Hay otro aspecto importante, que es el número cada vez mayor de solicitudes del derecho de asilo de venezolanos en el exterior.

– Y cada petición de asilo tiene sus argumentos para solicitar el asilo. ¿Correcto?

– Así es.

– ¿Cuál  es la responsabilidad en los casos de lesa humanidad? ¿Es la línea vertical, se remonta al más alto cargo, o es la persona que incurre en el delito?

– Hay un punto del Derecho Penal que es la responsabilidad individual, como también si durante la investigación se debe determinar si se impartieron órdenes para la comisión de derechos punibles, o se actuó como persecución de derechos políticos contra un grupo o colectividad. En este caso la responsabilidad es vertical y es de quien impartió la orden.

La Constituyente puede “quebrar” la FAN

– Pasemos a otro tema. En su opinión, ¿qué pasará con la Constituyente Comunal?

-Creo que difícilmente el presidente podrá concretar esa Constituyente como lo ha anunciado. Creo que estamos asistiendo al peligro de una rebelión nacional generalizada en todo el territorio nacional. Creo que el presidente espera ganar tiempo con estas fórmulas para mostrarlas a la comunidad internacional, con ese atractivo de la palabra “constituyente”, pero es que demasiado se le nota la costura autoritaria. Eso de pensar en la aprobación de una constituyente en el segundo grado, es casi imposible de hacer aceptar en Venezuela. De seguir aumentando la escalada de violencia contra personas desarmadas como está sucediendo en Venezuela por parte de la Guardia Nacional Bolivariana, podríamos asistir en el mediano plazo al quiebre de la Fuerza Armada Nacional.

-¿Puede explicar un poco más esta última frase?

– Hay manifestaciones muy sutiles de agotamiento, de cansancio de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana en el control de manifestaciones públicas. Hay  una selección a dedo de los más radicales para las zonas clave como la de Caracas, pero la revolución ya no tiene la disponibilidad de poner en el comando en toda Venezuela a todos los radicales, porque no todos resultan tan radicales como se quiera. Hay fisuras, han habido cambios de comando intempestivos, el comandante de la Policía Nacional Bolivariana, el general de brigada de la Guardia Nacional Bolivariana, Carlos Pérez Ampueda, que apenas asume el cargo porque ha sido cambiado hace poco del comando de la Guardia Nacional en Carabobo. Es interesante porque ha sido interpelado por la sociedad aquí, en Candelaria, donde hubo presencia de colectivos y él debe ponerse a defender a la sociedad de los colectivos. Es un ejemplo de otras cosas que se están manejando con respecto a la moral y al apresto de la GNB de continuar con la violencia contra la población civil en el mediano plazo.

Mensaje final

-Yo creo que las transiciones políticas son factibles y las transiciones militares también. Hay países donde jamás han pensado que esto podría suceder como por ejemplo ocurrió en Alemania con la reunificación y dos ejércitos que eran enemigos de un día para otro fueron capaces de caminar en la transición. Viendo la Fuerza Armada Nacional, creo que es posible una transición política en Venezuela y la transición militar. Sólo hay que encontrar las claves y dentro de esas claves puede encontrarse la facilitación internacional, pero no para el presidente, sino para el bien del Estado, dentro de la negociación. Creo que es hora que el Secretario General de las Naciones Unidas preste atención a la situación de Venezuela, para que exista la posibilidad de designar un enviado especial  que solucione el caso venezolano.

Me faltó preguntar a Rocío San Miguel si tenía en mente un enviado especial, acompañado de los cascos azules, pero observo que no lo dijo. Ignoro si lo pensó.

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