Fuente: El Carabobeño 

Corrió. No tuvo otra opción. Aun así fue víctima de la represión de un funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Carolina González, jefa de redacción de El Carabobeño, solo intentaba entrar a su residencia. Lo hizo esquivando los disparos de los uniformados a las 3:00 p.m. de este martes. Pero al cerrar la reja, una bomba lacrimógena impactó en ésta, y los vidrios de la puerta le cayeron en la cara y el cuerpo.

“Fue una ataque con saña”, denunció la periodista. Ella estaba plenamente identificada con el chaleco del medio de comunicación y era la única persona que entraba al conjunto residencial “Balcones del Norte”. “Me disparó directamente al rostro. De no ser por la puerta no sé qué habría pasado”.

Después del impacto lo siguiente para González fue confusión. Ella sentía que la cara se le quemaba. Vecinos la vieron llena de sangre y la auxiliaron. Afuera el enfrentamiento que inició a las 11:00 a.m. y culminó a las 5:00 p.m. continuaba. Jóvenes de la resistencia y funcionarios de la GNB  la Policía de Carabobo se enfrentaban, cuando de pronto se escuchó: “Hay una mujer herida en la cara en Balcones del Norte. Busquen un paramédico”.

En segundos, una cuadrilla de Cascos Azules llegó. Pero no pudo entrar. Los uniformados se lo impidieron. Media hora más tarde un voluntario del Grupo de Rescate Carabobo lo intentó, y otro funcionario de la GNB le dijo “si entras te caemos a plomo”. Tuvo que devolverse.

González sufrió dos heridas. Una en el pómulo derecho, y otra en el cuello. A las 6.30 p.m. logró ser trasladada a la emergencia de una clínica de la ciudad.

Crédito Andrés Galindo

Crédito Andrés Galindo

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