Caracas. Caso de las computadoras de Raúl Reyes. Su director José Miguel Vivanco dijo que es inaceptable que un gobierno apoye a un grupo guerrillero. La organización Human Rights Watch pidió a Venezuela aclarar de manera detallada en qué consiste su relación con las guerrillas izquierdistas de Colombia, responsables de graves violaciones de los derechos humanos. La organización se refirió a los mensajes de correo electrónicos supuestamente encontrados en las computadoras de Raúl Reyes, líder de FARC, muerto en territorio ecuatoriano el primero de marzo, luego de un bombardeo de las Fuerzas Militares colombianas. “Los mensajes de correo electrónico plantean graves interrogantes sobre la relación entre le Gobierno de Venezuela y las FARC, que merecen respuestas serias”, dijo el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, citado en un comunicado de prensa de esa organización. “Por lo menos, parecen indicar que jefes guerrilleros que estaban cometiendo abusos creían que contaban con el respaldo de Venezuela”, agregó en el comunicado enviado por correo electrónico. Vivanco señaló que es absolutamente inaceptable que un gobierno apoye a un grupo guerrillero como las FARC, que comete atrocidades contra la población civil. “Si el contenido de estos mensajes de correo electrónico es efectivamente cierto, demuestra que las FARC estaban listas para recibir mucho más que apoyo retórico del Gobierno de Chávez”, puntualizó. Preocupación. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos informó a los cancilleres su preocupación por el “ambiente hostil” que subsiste en Venezuela contra los opositores. El informe fue presentado por el estadounidense Paolo Carozza, presidente de la CIDH. Carozza mencionó la falta de independencia de la administración de justicia; la existencia de limitaciones a la libertad de expresión; el sistemático descrédito de los defensores de derechos humanos y de las organizaciones no gubernamentales críticas del Gobierno; los crecientes problemas de seguridad de los ciudadanos y las condiciones inhumanas en que se encuentran las personas privadas de libertad. Fuente: El Nacional. Mundo/12

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