Fuente: 2001

Con un vida llena de múltiples estudios en el área de la defensa, política e historia, Hernán Castillo recuerda como desde el siglo pasado, los militares han influenciado de diversas maneras el desarrollo de la historia política contemporánea de Venezuela. Con tristeza recuerda como los mismos destruyeron el Tocuyo colonial con el argumento del desarrollo.

Crédito Joan Camargo

Crédito Joan Camargo

En la actualidad, sus análisis presentan un panorama preocupante a corto plazo. El experto en el área castrense, asegura que el Alto Mando Militar busca obtener dentro del poder político venezolano una figura de poder que pueda generar la presión necesaria para negociar posibles salidas.

¿La situación que se vive actualmente con los militares en el poder representa un retroceso en la estructura democrática del Estado venezolano?

La situación actual es contradictoria porque si nos vamos al pasado, en la época de las dictaduras militares latinoamericanas, Venezuela era el único país con un régimen democrático estable. La constitución de 1961 logró una medida importante que controlaba a las fuerzas armadas, en términos de que sus funciones eran apolíticas y no deliberantes. Además de la eliminación de todos sus derechos políticos. Actualmente una de las causas de la frustración venezolana son los militares. En esta coyuntura de los últimos años, la naturaleza política del país ha sido completamente militar. Después que llega Chávez al poder, les devuelve todos los derechos políticos y otros privilegios que vinieron con la Constitución de 1999, donde establece que los militares son formados para el desarrollo nacional.

¿Le compete a los militares el desarrollo del país?

A ellos solo le corresponde el desarrollo del país en el área de seguridad y soberanía de Venezuela, pero no debe ampliarse ni generalizarse a todos los aspectos políticos del país. El desarrollo de la nación le corresponde a la sociedad civil y sus sectores políticos.

Los militares formados bajo el Plan Andrés Bello fueron instruidos para dirigir el país, craso error. Un injustificado privilegio que se le dio a los militares.

De la primera promoción del Plan Andrés Bello, salió el teniente Hugo Chávez con sus planes y logias conspirativas. Como tenían un país institucionalmente tan débil, los militares no perdieron la oportunidad, ante la crisis de la democracia, de expresarse y alzarse al gobierno de turno.

A la Fuerza Armada Nacional le han dado muchas atribuciones, incluso se creó la empresa de gas, minas y petróleo. La riqueza principal de Venezuela no puede estar en manos de los militares, cuando estos históricamente han sido protagonistas de grandes escándalos de corrupción e ineficiencia.

En este momento, la presencia militar en el Estado venezolano es tan grande y tan grave, que no se compara ni con la época de Marcos Pérez Jiménez.

¿La llamada “unión cívico-militar” contribuyó a que los militares siguieran sumando presencia en la sociedad?

La unión cívico-militar es una aberración conceptual, no puede haber unión entre la sociedad civil y las fuerzas armadas. Los militares están para ser subordinados bajo las órdenes del poder político. Ahora la figura de la unión cívico-militar es una excusa ideológica y política para que los uniformados se mantengan en el poder, hecho que cada vez se agudiza más. Incluso, ya no es ni unión cívico-militar, sino que se convirtió en la superioridad de los uniformados sobre los civiles, la sociedad y el Estado.

Teniendo en cuenta la gran cantidad de militares en cargos públicos, ¿es posible que vuelvan a tener presencia en la presidencia de Venezuela?

Los militares necesitan una presencia en la presidencia de la República, que signifique la salida a sus problemas. Les urge una figura militar en el poder. Por eso estoy convencido que hacia ese camino convergerá el desenlace de la crisis que actualmente vive Venezuela.
Si el referendo revocatorio no es este año, la presidencia la asume el vicepresidente, que estoy seguro que va a ser un militar.

Con un uniformado en el poder, la Fuerza Armada Nacional tendrá mucho más peso, y más control del país. Esto se concretaría nombrando a un militar como vicepresidente en los próximos meses del año.

Eso generaría un escenario excesivamente tenso, complejo y difícil. Ellos necesitan propiciar el escenario nicaragüense o algo parecido. En pocas palabras, estamos viviendo un golpe de Estado en cámara lenta, que se concretaría finalmente con la presidencia del ministro de la Defensa, es este caso Padrino López.

¿Los militares son leales al gobierno de Nicolás Maduro y a la revolución bolivariana?

La vida de un militar depende de los ascensos, debido a la estructura jerárquica que caracteriza. La Constitución de 1999 eliminó el artículo que estipulaba que los asensos militares eran competencia del congreso, ahora es de competencia exclusiva del presidente de la República. El hecho de que los asensos militares requieran de la autorización presidencial, le asegura al mandatario de turno, en una medida muy importante, que los militares le sean leales o sigan sus parámetros, porque si expresas algún tipo de desacuerdo o descontento en alguna medida, pones en riesgo tu ascenso.

¿Es una estrategia psicológica ver tantos militares en cargos políticos del gobierno venezolano?

La colocación de tantos militares en puestos visibles del Gobierno, de cierta manera busca amedrentar. Los militares son naturalmente autoritarios, no son demócratas; Y a medida que se intensifique la crisis política, el terror y la intimidación hacia la sociedad civil se va a agudizar.

¿En qué estado se encuentra la operatividad militar de la Fuerzas Armada del país?

En Venezuela tenemos unas fuerzas armadas a la altura de la Segunda Guerra Mundial, eso cuando las amenazas militares en la actualidad, tienen otro tipo naturaleza. Las reclamaciones territoriales que tiene Venezuela con países como Guyana y Colombia no las vamos a ganar si decidimos resolverlas mediante un conflicto militar. Las disputas territoriales no las debemos resolver por la vía armada, pero aquí se compran armas y equipamientos como si fuésemos a tomar ese terreno a la fuerza.

¿Es necesaria la compra de tanto equipamiento bélico?

En Venezuela se han gastado cerca de 30 mil millones de dólares en equipamiento militar, esto sin que se realice un debate previo en la Asamblea Nacional, donde este indique que tipo de armas y equipos son necesarios comprar.

El Estado venezolano se ha encargado de comprar chatarra, material descontinuado y equipos en desuso, que periódicamente se representan en accidentes importantes. La venta de armamentos negociadas con Rusia y China no son para nada transparentes, lo que ha generado una especie de corrupción muy grave de la cual, el Parlamento no tiene ningún tipo de control.

¿Las fuerzas armadas son un órgano corrupto?
El problema de la corrupción en la fuerza armada es un asunto del Alto Mando, no toda la Fuerza Armada está involucrada en hechos de corrupción. Muchos generales y militares con altos cargos están viviendo actualmente las mismas condiciones y necesidades de un venezolano cualquiera. Hay reservas morales y políticas que aún demuestran la verdadera visión de la institución militar, soloque éstas no tienen el poder de los comandos operacionales, ni ocupan altos cargos.

¿Es positivo el desempeño de los militares en el poder?
Después de la experiencia histórica que los venezolanos hemos vivido, nos hemos dado cuenta que a los militares hay que devolverlos a sus puestos de comando, la mejor manera de reorganizar el país es empezando por el sector militar.

La gestión militar en los últimos 16 años ha sido realmente un fracaso, debido a los millonarios ingresos que tuvieron para lo poco que han hecho, la Fuerza Armada Nacional no ha dejado ni siquiera una obra importe para el país y sus futuras generaciones.

¿La cúpula militar es el anillo de seguridad del Gobierno?
El Alto Mando Militar más allá de ser el cordón de seguridad del Gobierno, es la base. Ellos no protegen a Maduro, sino a sus propios intereses.

El círculo militar no respeta a Nicolás Maduro, en el campo estrictamente militar es una figura simbólica. Ahí la figura principal es Vladimir Padrino López, el Alto Mando y los ex militares del 4F.

Actualmente la dirección política del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) está dividida entre el sector militar y el sector civil, y hay una lucha interna por el poder.

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