Al desplegar el operativo Independencia II-2016, el Ministerio de la Defensa concreta los planes para militarizar a la sociedad, bajo el argumento de una “guerra popular de resistencia” ante un eventual enemigo: El imperio de Estados Unidos, según documentos confidenciales, entre ellos uno proveniente de la Fuerza Armada de Colombia, llamado “Operativo Tairona”, que data de 2006.

Crédito: Archivo La Patill

Crédito: Archivo La Patill

En el ejercicio, que comenzó el viernes y culminó el sábado, solo se puso a prueba la logística y cómo activar a los ciudadanos (o “concentrarse a la hora de la alerta”), pues el trabajo real, de conectarse con las comunidades y establecer red de inteligencia, continúa en los cuarteles y en la presencia que tendrán los uniformados en caseríos, pueblos y ciudades del país a partir de junio, según informes confidenciales.

En Caracas, por ejemplo, se establecieron ocho Áreas de Defensa Integral (ADI); cuatro de ellas en el municipio Libertador (Tiuna, Caricuao, Ezequiel Zamora y Catia); y el resto en los municipios de Miranda, que conforman la Gran Capital, señalan los documentos.

Los consejos comunales pasan a ser controlados por las Zonas de Defensa Integral (Zodi) y Regiones Estratégicas de Defensa Integral (Redi) en los respectivos estados, pero, en el caso de Caracas, la responsabilidad recae en el general de Brigada, Carlos Martínez Stapuolinis, por ser la máxima autoridad de la Zodi-Distrito Capital No.41. Las Zodi y Redi conforman la nueva estructura militar; las primeras son 24; y las segundas, nueve.

“Amedrentar al adversario”

En el Manual de Operaciones se estable que las comunidades (consejos comunales, comunas o milicianos) debe responder al llamado de la siguiente manera: Uno, a la “concentración” en los espacios comunales; dos, aprender al manejo de la carabina; y tres, adiestrarse en dos direcciones. La primera en el manejo de las armas; y la segunda, en “La Lucha No Armada”. Este concepto surge porque la idea es que los ciudadanos, bajo amenaza del imperio, deben saber cómo defenderse con las herramientas con que cuenta en su entorno, desde una piedra, armas blancas u otras que surjan de su “inventiva”, señalaron fuentes militares.

El jefe de gobierno de Distrito Capital, Daniel Aponte, explicó en Catia -donde se estableció una base de operación que enfrentará al adversario que ingrese por Vargas-, que entre los “combatientes” participan dirigentes y militantes del PSUV, milicianos y miembros de los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP). La principal autoridad de los Claps es Freddy Bernal, coordinador de seguridad del PSUV, ex agente policial y parte de la ficha de Maduro en el poder.

“El verdadero objetivo de Independencia II es amedrentar a la población que padece de hambre y que está a punto de alzarse contra el gobierno”, advirtió el capitán retirado y comandante del 4-F, Carlos Guyón.

¿Por qué? Guyón parte del hecho que la FANB perdió su capacidad operativa; no podría enfrentar a las fuerzas castrenses de Estados Unidos, no solo por su cantidad de militar, sino por su poderío en armas. “Este ejercicio es risible, pero obedece al plan del gobierno en intimidar y de generar violencia para así actuar contra la oposición. La estrategia es provocar enfrentamientos entre venezolanos y así suspender el referendo revocatorio e imponer su dominio mediante el estado de excepción”, dijo el oficial, que hoy se lamenta de haberse sublevado en 1992 contra el gobierno pues entiende que la “revolución acabó con la democracia”.

Registrarán a “combatientes”

El Gobierno dispondrá de las plazas Bolívar del país “Puntos de Registros” de los “combatientes” que ingresarán a la Milicia Nacional Bolivariana, componente que indicará lugares y hora de los adiestramientos. “Es la forma como avanza la militarización de la sociedad”, afirmaron fuentes.

En Gramovén, se incorporan a la “lucha antiimperialista” 46 organizaciones, mientras que en Táchira se entrenarán 37.000 personas para repeler protestas, controlar irregularidades en colas. La secretaria de organización de Patria Para Todos, Ilenia Medina, aseguró que la dirigencia y militancia del Polo Patriótico (11 partidos en total) se registrarán como “combatientes” y que estarían dispuestos a alistarse para defender la revolución y, por ende, a Maduro.

El hecho es visto con preocupación por la coordinadora de Control Ciudadano, Rocío San Miguel, porque implica que el estado de excepción y la hipótesis de una “invasión gringa” sirven para convocar al pueblo para que se adoctrine, se adiestre y se prepare para enfrentar a los adversarios del gobierno. “El decreto de excepción, en el artículo 9, entrega a las Claps, a los consejos comunales a involucrarse en el control del orden público cuando esa responsabilidad, por mandato de la Constitución, es de la policía, en primer orden, y si se desborda interviene la GNB y si esta fuerza es desbordada intervienen otros componentes. La incursión de los ciudadanos en labores de orden interno es grave, es el quiebre completo de la estructura de seguridad y defensa nacional”, alertó.

La advertencia de Control Ciudadano es porque Maduro estaría legalizando la participación de colectivos en materia de seguridad y defensa: “Es la institucionalización de colectivos armados, más cuando el decreto de excepción no suspende el porte de armas y pueden intervenir para resguardar el orden ante una protesta. Todo esto evidencia cómo el Gobierno planea usar esos grupos como defensores de la revolución. Es decir, se pretende desplazar a la FANB porque el Gobierno sabe que los militares pueden negarse a reprimir y se tendría que usar a los colectivos. Se garantiza un brazo armado, de quienes harían el trabajo sucio. Es la creación del ‘brazo paralelo, paramilitar y parapolicial’ que existió en Colombia y parte de Centroamérica”.

Repotencian la GNB

La “militarización de la sociedad” adquiere así una connotación partidista, lo que confirma por qué en la serie de documentos, emanados del Comando Estratégico Operacional de la FANB, se describe a la oposición y a los estudiantes como “enemigos internos”

El vicealmirante retirado  Rafael Huizi Clavier afirmó que “la información que maneja el Frente Institucional Militar es que se ordenó el incremento del pie de fuerza de la Guardia Nacional y el equipamiento con equipos antimotines y su despliegue hacia estados potencialmente conflictivos, incluyendo Caracas. El Gobierno espera mantener el control del orden interno, que es lo que más le preocupa, y toma estas medidas y con la orden impartida de neutralizar antes de que ocurran cualquier movilización de calle y protestas, sin dar tiempo a que se desarrollen”, reveló.

Fuente: Hernán Lugo Galicia, Crónica Uno

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