Fuente: VTV

Hoy 23 de enero, a los 59 años de la expulsión de la dictadura perezjimejista de Venezuela, los restos del líder guerrillero Fabricio Ojeda, presidente de la Junta Patriótica que lo hizo posible, ingresó al Panteón Nacional con honores militares.

Crédito VTV

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El féretro con los restos del Comandante guerrillero entró al Templo de los héroes de la Patria en medio del callejón de honor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Ojeda fue el joven periodista que en 1962 renunció a su curul como diputado al Congreso de la República protestando contra la represión y la violación de los Derechos Humanos de los gobiernos de la llamada “Democracia Representativa”.

La sencilla urna de madera fue colocada en el Mausoleo de Bolívar, donde el Presidente Nicolás Maduro Moros y su gabinete ministerial, así como personalidades de diversos sectores de la vida nacional se hicieron presentes para honrar la memoria de quien fuera otra de las miles de víctimas de la Cuarta República.

En la continuación de la solemne ceremonia, Rufo Meneses, segundo comandante de la Fuerza Armada de Liberación Nacional (FALN), guerrillero sobreviviente que acompañó a Fabricio en la época de la lucha armada, tomó el viejo fusil del líder asesinado y pronunció unas emotivas palabras.

“Luchamos juntos. Yo estoy aquí cargando su legado y lo seguiré haciendo (…) al lado del pueblo. Entrego este fusil para que los jóvenes puedan seguir su ejemplo”, expresó Meneses.

Posteriormente entregó el arma de lucha a un joven estudiante venezolano, Antonio Galíndez, quien se comprometió en nombre de la juventud venezolana a continuar el legado de Ojeda y defender la independencia y la soberanía de la Patria.

“Con su ejemplo, los jóvenes venezolanos nos comprometemos frente al Libertador Simón Bolívar, frente al pueblo, a seguir en la lucha por la paz y la democracia”. manifestó el estudiante universitario.

 

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