Bogota. Pedro Medellin: El presidente Hugo Chávez no ha variado el discurso sobre la guerrilla. El analista colombiano sostiene que el principal objetivo de las FARC en la actualidad es lograr el reconocimiento como fuerza beligerante por la comunidad internacional, es por ello que la liberación de secuestrados es una opción primordial para lograrlo. Las exigencias del presidente Hugo Chávez a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia de entregar a todos los secuestrados y de deponer las armas porque la guerra de guerrillas no tiene sentido fue inesperado y generó reacciones. Su par colombiano Álvaro Uribe agradeció el gesto, mientras que su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, declaró lo mismo cuatro días después. Esto parece indicar que las relaciones comienzan a estabilizarse, pero como dice el profesor de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Colombia, Pedro Medellín, los nexos entre Colombia, Ecuador y Venezuela siguen pendiendo de un hilito. Por el momento, es la guerrilla quien debe dar el paso siguiente ya que “no están derrotadas, sino que se están reorganizando” bajo el nuevo liderazgo de Alfonso Cano. -¿En qué situación están las FARC tras la muerte de Manuel Marulanda? -Las FARC están viviendo un fuerte acoso por parte de la Fuerza Militar colombiana, que les ha causado bajas importantes en el secretariado: Raúl Reyes que murió por el ataque aéreo en Ecuador e Iván Ríos que fue ejecutado por uno de sus jefes de seguridad para cobrar la recompensa. El Gobierno dice que las FARC están en una etapa final irreversible, sin embargo, la guerrilla ha sobrevivido a 50 años de acción y ha tenido épocas muy difíciles en donde han estado a punto de desaparecer, luego demuestran su capacidad de adaptación, ajuste y renacimiento. Hay que considerar que tienen un propósito político muy claro ahora: Lograr el reconocimiento de beligerancia ante la comunidad internacional, por eso están en un momento de replanteamiento de la acción militar y sobre el secuestro para que se les quite el calificativo de terrorista. -¿El gobierno de Álvaro Uribe logrará derrotar a la guerrilla por la vía militar como prometió en 2002? -El Gobierno le ha dado golpes significativos a las FARC y la política de enfrentamiento abierto con la guerrilla la está ganando la Fuerza Militar, sin embargo eso no significa que está cerca de derrotarla. La Fuerza Militar está fortalecida, pero tiene una limitación financiera. Si se agrava la situación económica colombiana e internacional, si se mantienen altos los precios del petróleo, entonces la generación de recursos para financiar sus operaciones está en duda. La guerrilla no está ante el final ni las Fuerzas Militares están en capacidad de dar el último golpe. Estamos cerca de un proceso de apertura hacia un diálogo de paz. Si bajo la dirección de Alfonso Cano las FARC deciden liberar a los secuestrados del conflicto, la condición sería distinta para emprender un proceso de negociación a la paz. -¿Qué se puede esperar del liderazgo de Cano? -La llegada de Cano significa un cambio fuerte. Todos los miembros del secretariado, excepto uno, tienen formación universitaria, son de origen urbano y cuentan con una percepción distinta del mundo que no tenían los campesinos fundadores del movimiento. El móvil del nuevo líder es que les quiten el calificativo de terrorista y buscar el de fuerza beligerante. Soy optimista, creo que van a modificar su planteamiento sobre los secuestros, con el fin de avanzar en su propósito político. Las FARC tienen unos tiempos de planeación y operación bastante distintos a los de las Fuerzas Militares o el gobierno. -¿Estarían esperando un cambio de gobierno para negociar? -Es probable, pero lo que cuenta es cómo evoluciona su percepción en el escenario internacional. Las FARC deberían buscar una reacción positiva luego de que anunciaron la liberación de un grupo de secuestrados. Si empiezan ese proceso pueden recuperar un espacio de acción política importante que los pueda ayudar a entrar a una etapa de negociación con el Ejecutivo. La idea es que liberen a todos los secuestrados. No están derrotadas, están en una etapa de replanteamiento político. -¿A qué atribuye el reciente cambio de discurso del presidente Hugo Chávez sobre las FARC? -El cambio de discurso frente a la cúpula significa el reconocimiento del presidente Chávez de una nueva composición de las FARC. Una cosa es hablarle a Marulanda, un campesino obstinado en su lucha, con un sentido fuerte de la exclusión y muy distinto es hablarle a Cano, un antropólogo con formación política, que militó en un partido y que tiene una extracción urbana. Decir que la guerra de guerrillas no tiene sentido, reafirma una argumentación anterior en la que los invitaba a dejar las armas y entrar a la política. Uno espera que el nuevo jefe de las FARC responda al llamado del mandatario venezolano con la liberación sin condiciones de uno o varios secuestrados. -Se especula que la razón para que el presidente venezolano las llamara a desmovilizarse eran los correos filtrados de las computadoras de Raúl Reyes que implican a su gobierno venezolano con la guerrilla, ¿Qué opinión tiene sobre eso? -El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia está pidiendo a Scotland Yard que evalúe la información que reportó Interpol sobre la manipulación de esos archivos porque algunos de ellos fueron abiertos, lo cual pone en duda la existencia de los documentos. -¿Qué se puede esperar en los próximos meses de las relaciones entre Colombia, Ecuador y Venezuela? -La situación entre los tres países se mantendrá en una situación de estabilidad inestable. Es decir, que desde el punto de vista económico los países necesitan mantener sus actividades, pero será inestable porque los presidentes son muy volátiles, reaccionan ante el más mínimo comentario. -¿Existen las condiciones para que se restablezcan plenamente las condiciones entre Ecuador y Colombia? -Están todavía en puntos de mucha dificultad. Si bien puede haber representaciones comerciales no significa una disposición real de los países a restablecer relaciones. Hay heridas muy profundas en la relación entre los presidente Álvaro Uribe y Rafael Correa, hay diferencias que parecieran insalvables que se han agravado por las filtraciones de los correos de la computadora de Reyes, así como también de los discursos de ambos mandatarios. Es un problema personal entre los dos que ha adquirido rango institucional. -¿Es decir que no congenian los mandatarios? -Llegaron a un punto en que ninguno confía en el otro y allí es muy difícil establecer cualquier relación así sea de carácter diplomático. La relación entre los dos gobiernos está muy lastimada. -¿Qué tanto han influido los problemas internos en los tres países para exaltar los problemas con los vecinos como una forma de distraer y aumentar la popularidad local? -Efectivamente, en muchas ocasiones los gobiernos han recurrido a las tensiones fronterizas para desviar los problemas internos. -¿Qué participación puede tener Estados Unidos en el futuro de las relaciones de los tres países? -Estados Unidos ha sido uno de los más interesados en que la relación entre Uribe y Chávez se rompa y se vaya a la vía militar, con el fin de generar una situación que le sirva a sus propios intereses. -Decía que una limitación para las Fuerzas Militares colombianas es la falta de financiamiento, ¿qué pasará con el nuevo gobierno de la Casa Blanca? -Si gana el demócrata Barack Obama se modificará la relación de fuerza y las tensiones fronterizas. Gane quien gane, la ayuda militar a Colombia se mantendrá, ya que es eso ha sido una política suprapartidsta, en la lucha contra el narcotráfico. -¿Servirá esta crisis para revisar los mecanismos de integración como la CAN? -No, estamos a distancia de ver un proceso de renacimiento de la integración real. Los problemas personales entre los tres presidentes alcanzaron a lastimar a las sociedades, sin embargo los pueblos están siendo más grandes, sólidos y serios que sus gobiernos. Fuente: El Nacional. Mundo/18 Marian Marval Diaz mmarval@el-nacional.com

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