Madrid.. La Armada española ha enviado su buque de guerra más moderno, la fragata Méndez Núñez (F104), con carácter disuasorio a la zona en la que fue secuestrado ayer domingo el atunero vasco Playa Bakio por piratas frente a la costa de Somalia, han informado fuentes militares. La OTAN y militares españoles están en contacto permanente para intercambiar información sobre el secuestro. El buque de escolta de la Marina española, dotado con un sistema que permite detectar blancos aéreos en un radio de 600 kilómetros, abandonó hace varias horas el Grupo de Combate de la Marina Real británica, con el que participaba desde febrero en un ejercicio de integración táctica en aguas del mar Rojo, y navega rumbo a la zona del pesquero secuestrado. De forma simultánea al despliegue urgente de la fragata, el Gobierno ha acordado la creación de una célula de seguimiento, presidida por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general de Ejército Félix Sanz Roldán, el más alto mando militar después del Rey y responsable de las operaciones militares fuera de España. “Estamos bien, no hay problemas Los pescadores del atunero vasco Playa de Bakio, secuestrado ayer por una milicia somalí en aguas internacionales cerca de Somalia, se encuentran bien, ha declarado el patrón del barco. “Estamos bien, no hay problemas”, ha dicho Amadeo Álvarez, gallego de 55 años, a RNE. Sin embargo, la situación a estas horas es confusa, ya que los secuestradores aseguraron que en el barco había por lo menos un herido, una información que ha desmentido el Gobierno español. El Ministerio de Defensa y el de Asuntos Exteriores han iniciado las gestiones para rescatar a los 26 pescadores capturados, 13 de ellos españoles (ocho gallegos y cinco vascos). Mientras, las familias de los rehenes están en vilo a la espera de noticias. La hija de Álvarez, natural de Baiona, ha declarado a este periódico: “Nos han dicho que los secuestradores quieren dinero y que por ahora están bien. Hasta que no esté con nosotros no estamos tranquilos”. De su padre ha dicho que “es marinero de toda la vida. Lleva varios años faenando en esa zona y es la primera vez que le pasa algo así”, ha relatado. Su mujer, Ángeles, estaba en casa cuando recibió la noticia del secuestro. “Nos llamaron de la empresa después de las siete de la tarde”, ha explicado, para añadir que “los secuestraron mientras estaban cenando y les cogieron desprevenidos”. “Estamos asustados. Por mucho que me digan que están en negociaciones les están apuntando con una pistola”, ha resumido. La cadena SER se ha puesto en contacto con un tripulante que también ha asegurado que no hay heridos, pero en un llamamiento lleno de tensión ha pedido que no se hagan llamados. La misma petición han hecho otros familiares y la empresa propietaria del navío, Pevasa (Pesquería Vasco Montañesa), con sede en el puerto vizcaíno de Bermeo. Mientras tanto, fuentes próximas a los secuestradores han informado de que el barco se dirige a la pequeña localidad de Gaan, a unos 50 kilómetros al sur de Obbia, al noreste del país africano. Secuestro con lanzagranadas El navío llevaba cinco días faenando en el Índico, en aguas internacionales a 230 millas de Somalia. Los secuestradores, oriundos de Bareda, en la región somalí de Puntlandia, se acercaron al barco a las 13.00 disparando con lanzagranadas desde una lancha rápida cuando el buque había acabado su jornada, según fuentes de la propietaria Pevasa. Los piratas infestan las aguas del océano Índico próximas a la región somalí de Puntland ante la práctica inexistencia de una armada que patrulle sus aguas territoriales. Bareda y Harardhere están separados por centenares de kilómetros, pero las bandas de Puntlandia y de Harardhere son las mismas, y dependiendo del nivel de riesgo que exista suelen llevar a sus rehenes a localidades de Puntlandia o a otros puntos más lejanos, próximos a Harardhere. El último asalto conocido tuvo lugar el pasado 4 de abril, cuando el crucero francés de lujo Ponant fue secuestrado. Una semana más tarde los 30 tripulantes fueron liberados tras el pago de un rescate, y una operación de los comandos especiales franceses logró la detención de seis piratas. En dichas aguas el año pasado se produjeron 31 ataques piratas registrados por International Maritime Bureau, órgano internacional que registra los casos de ataques en alta mar a buques comerciales. En esos ataques se registraron 154 secuestros. Fuente: El País de España

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