08/04/08. San Cristóbal. Diez cuerpos de bomberos funcionan en el estado Táchira, pero sólo el de San Cristóbal cuenta con una unidad de rescate moderna, dotada por el Gobierno regional en el año 2000. Los apagafuegos tachirenses advierten que la mayoría de sus equipos no están aptos para enfrentar situaciones graves, sobre todo ante la temporada de sequía que ya comenzó. En la capital del estado hay 154 efectivos, pero tienen un déficit de 300 hombres. “Hay municipios que a duras penas cuentan con cinco o seis efectivos y sin unidades de ningún tipo”, señaló Alfonso Briceño, comandante del Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal, quien indicó que requieren de un carro escalera para sofocar los incendios en estructuras altas. En la ciudad 80% de los edificios sobrepasan los niveles de 12 y 16 pisos. “Carecemos de este tipo de unidades, así como las empleadas para el traslado de materiales peligrosos, útiles en la fuga de derrames de combustibles y químicos”, indicó. Zona sísmica. Por estar ubicado en zona sísmica, cerca de la falla de Boconó, en el estado Táchira se incrementan los riesgos de desastres naturales provocados por deslizamientos de tierras y por temblores. “Al momento en que ocurra una tragedia por deslaves o movimientos telúricos de alta intensidad, desafortunadamente la actividad bomberil se verá impedida por falta de herramientas y apoyo gubernamental”, advierte Briceño. Los bomberos no sólo prestan servicios de prevención, rescate, y traslados de emergencias en accidentes de tránsito. También ofrecen medicina prehospitalaria, traslados de enfermos, consultas médicas en horarios de oficina de lunes a viernes, y por radio los fines de semana; suministran agua para las comunidades, prestan apoyo en actos públicos con ambulancias y paramédicos. Además, realizan el monitoreo de los ríos y quebradas. Cuentan con una brigada infantil y juvenil para adiestrar a los muchachos en el ABC de los bomberos Los apagafuegos realizan 20 inspecciones diarias en locales comerciales, escuelas, industrias públicas y privadas, viviendas, escuelas y liceos para detectar posibles riesgos y prevenirlos. DOS SINIESTROS Alfonso Briceño considera que si el Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal hubiese contado con unidades nuevas de combate, y una escalera larga, el incendio producido en el Centro Cívico el 2 de diciembre de 2006 no se hubiese propagado más de dos niveles y no en cinco pisos como ocurrió. Durante un derrumbe producido en octubre de ese mismo año, que dejó ocho muertos, los apagafuegos tuvieron que remover la tierra con sus manos. Fuente: Ultimas Noticias. Pág. 33. Caracas. 08/04/08 Leidy Zafra.

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