Fuente: 2001

El diputado a la Asamblea Nacional (AN), José Manuel Olivares, aseguró tener evidencias clínicas y paraclínicas que vinculan a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) con el asesinato del joven Miguel Castillo, por una presunta metra que “entró y salió” por su brazo izquierdo alojándose en el tórax.

Durante el balance presentado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sobre las manifestaciones de este miércoles, Olivares afirmó que el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Luis Reverol, “fue quien envió a la Fuerza Armada Nacional a asesinar a los venezolanos que estaban manifestando”.

El parlamentario aseguró tener confianza en el debido proceso, motivo por el cual exhortó a la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, a prestar atención a la denuncia sobre el asesinato de Castillo, y a los 600 heridos en Caracas y 1 persona que se debate “entre la vida y la muerte”.

Rechazó de esta forma las declaraciones emitidas por Reverol, quien señaló a través de un contacto telefónico en Venezolana de Televisión (VTV) que el joven fue víctima de un impacto por arma de fuego.

Por su parte, Delsa Solórzano, exhortó al director general de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Alfredo Pérez, quien reconoció públicamente la existencia de grupos paramilitares, a resguardar a los ciudadanos de los colectivos armados.

“El director de la PNB reconoció que los grupos paramilitares están mejor equipados que los funcionarios. Hoy hemos visto como estas personas arremetieron contra la ciudadanía y los periodistas para que no lleven la verdad”, expresó.

Solórzano repudió la detención del dirigente del partido Voluntad Popular (VP), Sergio Contreras, por parte de la PNB, quien se encontraba en La Candelaria invitando a los manifestantes a mantenerse en sus lugares a través de un megáfono cuando fue “brutalmente agredido”.

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