Caracas. Piden visas. A pesar de que la cooperación con el organismo está suspendida desde 2005, agentes antidrogas aún están en el país. La DEA –oficina antinarcóticos de Estados Unidos– tiene representación en Venezuela a pesar de que el Gobierno dio por terminada las relaciones de cooperación con funcionarios de ese organismo en el año 2005. Hasta la fecha, según fuentes diplomáticas, Caracas no ha solicitado formalmente la salida de los efectivos de la institución del territorio nacional. El número de agentes que permanecen en el país no pudo ser precisado de manera oficial. El canciller Nicolás Maduro declaró el jueves, durante una rueda de prensa, que el país debe cuidarse de la infiltración de efectivos de la DEA y afirmó que el organismo es dirigido por miembros de una oligarquía narcotraficante. Condicionó el reinicio de la cooperación a una actitud de respeto de Washington al Gobierno de Caracas. Las palabras fueron ofrecidas 13 días después de que el presidente Hugo Chávez le manifestó al embajador Patrick Duddy la voluntad de reiniciar la cooperación antidrogas hoy paralizada. El contralmirante Joseph Nimmich, director de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de Estados Unidos, expresó el martes deseos de que el Gobierno venezolano conceda visas para los reemplazos de los funcionarios de la DEA en el país durante una presentación que realizó en la sede de la unidad en Key West, Florida, en conjunto con Michael Gough, analista de inteligencia de la organización. La Jiaft –por sus siglas en inglés– se encarga de rastrear las aeronaves y barcos que transportan drogas desde Suramérica a través del Mar Caribe y parte del Pacífico Oriental. Los monitorean desde su punto de partida hasta su llegada a los centros de distribución primarios. Está integrada por 15 agencias del Gobierno norteamericano –entre ellas la DEA– y tiene oficiales de enlace de 11 países latinoamericanos y europeos. Calculan que el año pasado contribuyeron a interceptar 4,3 millardos de dólares en cocaína. Los funcionarios del Comando Sur consideran clave la participación de la DEA en el trabajo para facilitar las operaciones de interdicción en el continente. El Gobierno venezolano, antes de romper la cooperación con la agencia, que trabaja en 87 países, acusó a sus funcionarios de realizar labores de espionaje dentro del país. Según Maduro, las incautaciones se han triplicado en los últimos tres años, pero los datos de la Oficina Nacional Antidrogas indican que las cantidades se han reducido: 57 toneladas se incautaron en 2007; 60,3 toneladas en 2006; y 77,5 en 2005. Fuente: El Nacional. Nación/4 Dsvid González

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