Caracas. “Las FARC y el ELN no son terroristas (…) y hay que darles reconocimiento. Tienen un proyecto político, bolivariano que aquí es respetado”. Mañana se cumplirán cinco meses desde que el presidente Hugo Chávez dijo estas palabras en la Asamblea Nacional. Sus declaraciones levantaron fuertes críticas en Colombia y socavaron más las relaciones bilaterales. Ahora, la orden directa dada a la guerrilla de “liberar sin condiciones a todos los secuestrados” sorprendió en los dos países. Analistas sostienen que el mandatario les cierra el respaldo a los insurgentes de presionar por un canje humanitario. “Es extraordinario que Chávez haya dicho eso, ojalá sea consistente porque en el pasado no lo ha sido. Sus declaraciones cancelan el acuerdo humanitario porque pide la liberación de los rehenes a cambio de nada y pone la negociación entre guerrilla y Gobierno en la prioridad de la agenda”, señaló el analista y político colombiano Alejo Vargas. De la misma manera opinó el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras: “Por supuesto que está en contra del canje, la idea de que se libere a los secuestrados a cambio de nada es porque las FARC estarían en desventaja militar y Chávez les está aconsejando que logren una solución política para que se incorporen a la vida civil”. El internacionalista también reconoció el valor de las declaraciones del mandatario y las calificó como sensatas. Las FARC han condicionado la negociación con el gobierno de Álvaro Uribe al intercambio de guerrilleros presos por los secuestrados y al despeje de un territorio. El politólogo colombiano cree que si los presidentes de izquierda de la región respaldan el discurso de Chávez obligarán a la guerrilla a pensar en una negociación. “El ELN y las FARC tenían a Chávez como un icono y escucharle decir que su lucha no tiene sentido tiene un impacto fuerte, si la comunidad internacional envía este mensaje se puede producir un cambio a futuro”, señaló. Vargas y Contreras coinciden en que el conflicto colombiano distrajo al presidente Chávez de los problemas internos en Venezuela, como el desabastecimiento o los líos en el PSUV. Consideran que es una forma de rectificar su política local y exterior. “La situación en Venezuela influyó mucho, hemos visto a Chávez rectificando en situaciones hechas sin argumentos. Nunca habíamos oído una declaración tan contundente contra de las FARC”, indicó Contreras. Fuente: El Nacional. Mundo/15 Marian Marval Díaz.

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