Bogotá. Colombia acusó este domingo al presidente de Ecuador, Rafael Correa, de impedir a sus militares combatir a la guerrilla de las FARC en suelo ecuatoriano, justo en mitad de una crisis que llevó al mandatario a renovar la cúpula castrense. El gobierno del presidente colombiano Alvaro Uribe formuló la denuncia en un comunicado en el que rechazó declaraciones de Correa el sábado durante una visita a México, en las que tildó de “payasadas” las supuestas advertencias de Colombia sobre la presencia de las FARC en su país. “El gobierno colombiano supo que las Fuerzas Armadas de Ecuador fueron desautorizadas por el presidente Rafael Correa cuando adelantaban operaciones en contra de las FARC en territorio ecuatoriano”, señaló la declaración oficial colombiana, sin precisar fechas. Colombia agregó que el gobierno de Ecuador “fue informado muchas veces de la presencia de las FARC en su territorio” y “se contradice al asegurar que no sabía” de las actividades del número dos del grupo, Raúl Reyes, abatido durante un bombardeo colombiano el 1 de marzo en el país vecino. Correa había manifestado que a pesar de solicitar detalles, Bogotá nunca ofreció “las coordenadas” de los rebeldes establecidos en Ecuador. “Ese argumento de que apoyábamos a las FARC porque había un campamento suyo en Ecuador no resiste el menor argumento, pero se lo sigue repitiendo, el problema es Colombia”, sostuvo Correa. Bogotá dijo que Quito se contradice porque al mismo tiempo “reconoce que mantuvo contactos” con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) para un canje de secuestrados -entre ellos la franco-colombiana Ingrid Betancourt- por insurgentes presos. El gobierno colombiano “rechaza las declaraciones contradictorias” de Correa, quien “expresó algunos mensajes constructivos y otros desorientadores que causan desconcierto”, agregó la nota de 14 puntos. Asimismo, anotó que esas afirmaciones “demuestran falta de seriedad ante el compromiso asumido con el Grupo Carter” de “contribuir sin declaraciones negativas a mejorar las relaciones”, rotas desde el 3 de marzo tras la incursión en que murieron Reyes y otra veintena de personas, incluidos cuatro mexicanos. Las acusaciones del gobierno colombiano se producen luego de que el jueves Correa relevara al ministro de Defensa y a cuatro generales de la cúpula militar y policial, aduciendo tener evidencia de que la inteligencia ecuatoriana filtró información a la CIA y a través de ésta a Colombia, durante la crisis diplomática. El comunicado colombiano subraya que Uribe asumió la responsabilidad del operativo contra Reyes y “no la descargó en las Fuerzas Armadas, no desorientó a la opinión pública ni maltrató a la cúpula militar”. Este contrapunto puede enrarecer nuevamente el clima diplomático, que parecía distensionarse a juzgar por declaraciones de Correa y funcionarios colombianos de los últimos días. De hecho, el presidente ecuatoriano dijo el sábado que ambos gobiernos habían iniciado “un círculo virtuoso” de afirmaciones que allanaban el camino para la restauración de los vínculos. Mientras, en una entrevista publicada este domingo, el alto comisionado para la paz colombiano, Luis Carlos Restrepo, señaló que Bogotá registraba con “beneplácito declaraciones recientes muy duras de autoridades ecuatorianas sobre las FARC”. Fuente: AFP.

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