Caracas. El lío entre el presidente Hugo Chávez y los jefes de las fuerzas militares bolivianas continuó ayer. Durante su programa dominical, el Mandatario venezolano rechazó las advertencias del general Luis Trigo, a quien acusó de tener “actitudes guabinosas”, frente al Estado de sitio decretado por Morales Pando. “Soldados de Bolivia, defiendan a su pueblo, a su gobierno legítimo, no traicionen a su patria. La historia les cobraría bien caro, como lo hizo en otras ocasiones en que se pusieron a la orden del imperialismo”, señaló. “Yo no estoy planteando invadir a Bolivia, pero no aceptaremos, sépalo la oligarquía boliviana, sépalo el imperio gringo, sépanlo los militares bolivianos que pudieran estar facilitando el golpe. General Trigo, le hablo: cumpla con su mandato constitucional, demuestre que es un soldado”, dijo. Chávez afirmó que así como está dispuesto a morir por Venezuela está dispuesto a hacerlo por Bolivia y manifestó: “Yo me siento un soldado de la patria grande”. Trigo había exigido a Chávez que evitara injerencias en su país. “Sería bueno que dijera algo de la injerencia de todos los días y de hace años del imperio en Bolivia”, le respondió el Presidente venezolano. Defensa. Chávez calificó de “infamia” la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de acusar a Hugo Carvajal, director de la Dirección de Inteligencia Militar; Henry Rangel Silva, director de la Policía Nacional; y Ramón Rodríguez Chacín, ex ministro de Interior y Justicia, de ayudar a las Farc. “Es una infamia bien grande, pero están atacando a Rodríguez Chacín porque ellos no sabían que ya no era ministro, se la pasan en las nubes. Señalamiento. “Los pitiyanquis son peores que los yanquis, porque son unos arrastrados”, dijo Chávez para referirse a la oposición venezolana, a la que acusó de complicidad con “la locura del golpismo y del fascismo”. Frente al complot “guardan silencio” o “menosprecian y ridiculizan la denuncia, dicen que es falsa, un show, lo que demuestra su complicidad con el golpismo, con la locura del golpismo, con el fascismo”. Chávez también insistió en que, una vez conocido el complot, no se arrepentía de haber expulsado al embajador de Estados Unidos en Caracas, cuyo Gobierno reaccionó “como yo preveía” e hizo lo propio con el representante diplomático de Venezuela en Washington. En el Aló, Presidente numero 321, transmitido desde El Viñedo, estado Anzoategui, Chávez inauguró el liceo Bolivariano Miguel Otero Silva, en honor al escritor venezolano. Finalizada la transmisión, el Presidente viajó a Chile para asistir a la reunión de urgencia de la Unión de Naciones Sudamericanas, que se realizará el lunes en Santiago para tratar la crisis de Bolivia. Fuente: Ultimas Noticias. Pág. 14. Caracas. 15/09/08 MARCO A. RUIZ S.

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