Washington. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció ayer una suspensión de la retirada de tropas de Irak este verano, pero trató de tranquilizar a los cansados ciudadanos al decir que la guerra, que será heredada por su sucesor en enero, “no es interminable”. El mandatario también redujo la duración de los períodos de servicio a un año desde 15 meses para las tropas que se desplieguen en Irak y Afganistán a partir del 1° de agosto, para aliviar las tensiones del Ejército. Bush respaldó una recomendación de su comandante en Irak, general David Petraeus, de completar una retirada en julio de unos 20 mil efectivos de combate extra desplegados el año pasado, pero luego impuso un congelamiento de 45 días sobre los 140 mil soldados restantes para evaluar la situación de seguridad. “Le dije que tendrá todo el tiempo que necesite”, dijo Bush en un discurso en la Casa Blanca transmitido por televisión. También intensificó sus críticas a Irán, acusándolo de apoyar a los militantes que realizan ataques en Irak, y advirtió que un fracaso envalentonaría tanto a Al Qaeda como a Teherán. “Irak es el punto de convergencia para dos de las mayores amenazas a Estados Unidos en este nuevo siglo: Al Qaeda e Irán”, dijo Bush. Petraeus dijo esta semana en un candente debate en el Congreso sobre la costosa e impopular guerra, que el progreso era “frágil y reversible” y que un renovado surgimiento de la violencia había provocado la muerte de 20 soldados estadounidenses en lo que va de abril. La guerra de Irak, en su sexto año, es una cuestión clave en la campaña para las elecciones presidenciales y legislativas de noviembre en Estados Unidos. Los demócratas acusan al gobierno de Bush de no tener una estrategia de retirada. Fuente: Ultimas Noticias. Pág. 61. Caracas. 11/04/08

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