Bogota. Los 15 liberados agradecieron al Gobierno la acción militar. La ex candidata afirmó que la intervención de Chávez y Correa fue importante, pero los llamó a respetar la democracia. A las 6:00 de la tarde, una mujer alta y delgada, vestida con traje de campaña y atada a una enrevesada crineja que develó al quitarse un sombrero de camuflaje, descendió con calma del helicóptero que la rescató de seis años de cautiverio. La imagen que el mundo entero había imaginado comenzó a transmitirse por televisión: El abrazo entre Ingrid Betancourt y su madre Yolanda Pulecio. El aeropuerto militar de Catam fue el escenario donde se filmó un capítulo histórico en la búsqueda de la paz en Colombia: La liberación de 15 secuestrados, entre ellos Betancourt y Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, los 4 rehenes más valiosos para las guerrillas de las FARC. La comitiva de rehenes, proveniente de las entrañas de la selva del Guaviare, salió de la aeronave poco a poco, aunque no estuvo completa, en vista de que los estadounidenses viajaron a su país. Después de hacer una cadena humana y avanzar a pie hacia los micrófonos, cada uno de los liberados tuvo su derecho de palabra. Agradecieron las gestiones del mandatario Álvaro Uribe, del Ejército y de la Policía Nacional. A pesar de que casi todos fueron capturados mientras trabajaban para los cuerpos de seguridad del Estado colombiano, expresaron lealtad a sus respectivos organismos y aseguraron que el Gobierno jamás se olvidó de ellos, ni de sus familias. La declaración de Betancourt, quizás, fue la más contundente: “El operativo militar fue perfecto”. “Somos el Ejército Nacional, están en libertad”, repitió la ex candidata en la base aérea adonde fue trasladada tras el rescate, y mientras contaba cómo se enteraron de que el helicóptero blanco que los recogió en la mañana era una misión humanitaria del Gobierno. “Nos dijeron que hablaríamos con un alto líder de las FARC. No sabíamos si era Alfonso Cano o el Mono Jojoy. Desde la mañana, teníamos la expectativa de que alguno de nosotros iba a ser liberado por una comisión internacional. Qué curioso, esta vez miré al cielo y me sentí feliz al ver llegar al helicóptero. Antes, cuando escuchábamos a alguno, teníamos que guardar todo rápido y salir corriendo”, relató Betancourt. De pronto, la calma se convirtió en estremecimiento: “Pero cuando vi a esos señores vestidos con logos raros pensé que eran las FARC. No quería ser un payaso de un nuevo circo. Los guerrilleros dijeron que teníamos que subir al helicóptero esposados y esto fue muy humillante. No podía soportar lo que estaba pasando. De pronto vi al comandante que me humilló durante cuatro años, vendado y tirado en el piso. Cuando entendimos que ya éramos libres, casi se cae el helicóptero con los brincos”. Surgió entonces la primera opinión de Betancourt sobre la Operación Jaque: “Uribe supo jugársela. Nuestra liberación es una señal de paz para Colombia. Nos están demostrando que la paz sí es posible”. Respeto por la democracia. Betancourt se deshizo en agradecimientos hacia Francia y los medios de comunicación, pero no mencionó al presidente Hugo Chávez, ni a la senadora Piedad Córdoba. Posteriormente en otra intervención se vio forzada a tratar el tema por una pregunta de la prensa. “Creo que la intermediación de Chávez y de Rafael Correa es muy importante. Ellos son aliados en este proceso, pero bajo un condicionante, que tiene que ser el respeto de la democracia colombiana”, respondió. “Hay que recordar que los colombianos eligieron a Uribe, y no a las FARC. Por lo tanto, espero que así como Chávez y Correa lograron llegar al mando de sus países por la vía democrática, todos los pueblos hermanos nos ayuden a que las transformaciones en Colombia se den por la vía democrática”, sentenció. Familiares … Lorenzo Delloye, hijo de Betancourt, dijo: “Quiero decirle que la amo, que estoy tan feliz que ya esté libre”. Lilia Flórez, hermana del cabo Amón Flórez afirmó: “Estábamos muertos en vida. Yo no pensé que mi hermano fuera a salir de esto”. Efraín Malagón, padre de Raimundo Malagón, dijo: “La noticia logra que se calme el malestar que hemos tenido”. Sandra Rodríguez, hermana de Vaney Rodríguez, llamó héroe a Uribe. “Lloré de emoción pensando que la única rescatada era Betancourt”. Poco después se enteró que su hermano había sido liberado. Fuente: EL Nacional. Mundo/14 Valentina Oropeza voropeza@el-nacional.com

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